Lunes 14.10.2019

El comedor social apela a la generosidad de los lucentinos y busca dinero, socios, y voluntarios (fotos)

 
El Comedor Social "Virgen de Araceli" precisa de dinero, voluntarios y socios para mantener su funcionamiento
El comedor social apela a la generosidad de los lucentinos y busca dinero, socios, y voluntarios (fotos)
 
El Comedor Social "Virgen de Araceli" precisa de dinero, voluntarios y socios para mantener su funcionamiento. Así lo explicaron este miércoles en rueda de prensa la hermana Paulina Contreras y los voluntarios Antonio Díaz y María del Mar Guillén durante la presentación de la I Comida Solidaria, que se celebrará en los Jardines Aguanevada el próximo día 5 de junio y para la que ya se han puesto a la venta las entradas, al precio de 22 euros.
 
La cita es fundamental para que esta institución pueda garantizar su labor social, de la que cada día se benefician una media de 50 personas sin recursos ni siquiera para comer y algunas familias más a las que, por distintas razones, se envía la comida a casa. 
 
Según explicó la hermana Paulina, "el gasto medio por persona, incluido el almuerzo y la merienda, que los usuarios se llevan a casa, asciende a unos 7 euros al día, lo que hace un montante total de casi 75.000 euros al año".
 
Pero el comedor no necesita solo dinero para comprar alimentos, obtener una olla industrial o adquirir un horno eléctrico. También requiere voluntarios que deseen implicarse en la atención a los usuarios del mismo. "Aunque hay más de 150 voluntarios inscritos, la realidad es que solo unos 55 asisten con asiduidad", indicó la responsable del comedor, "por lo que esta cena solidaria debe servir también para que muchas personas conozcan el trabajo que venimos realizando y apuesten por colaborar con nosotros también con su tiempo como voluntarios".
 
Por último, al comedor le urge dotarse de una estructura más solida a nivel económico, para lo que se pretende poner en marcha una campaña de captación de socios, que, a partir de 5 euros al mes, permita mantener unos ingresos estables con los que afrontar el futuro para un centro que actualmente recibe aportaciones de Cáritas –a través del telemaratón benéfico– y de distintas instituciones públicas, incluidas las delegaciones municipales de Servicios Sociales y Sanidad. 
 
María del Mar Guillén animo a la sociedad lucentina a "no mirar para otro lado" respecto a la realidad de las necesidades "no solo de alimentos sino también de apoyo o cariño" y las dificultades por las que están atravesando muchas familias de Lucena y recordó que "todos podemos vernos en una situación así en algún momento de nuestras vidas".
 
Por su parte, Antonio Díaz, manifestó que "cualquier persona que desee sumarse como voluntario será bienvenida" y destacó que "es suficiente con poder asistir un día a la semana o cada dos semanas".
 
Actualmente el único personal fijo con el que cuenta el comedor, además del apoyo de la congregación religiosa que reside entre los muros del Valle, es una cocinera en nómina y una ayudante de cocina, aportada por el Ayuntamiento a través de unos de los programas de empleo de la Junta de Andalucía. el resto de colaboradores, media docena por turno y día, trabajan para el comedor de forma altruista, solo por el deseo y compromiso de solidaridad que todo ser humano debería tener con la sociedad.
 
Además de las tareas de apoyo a cocina y comedor, otros voluntarios realizan trabajos como peluquería –mensual– conducción y recogida o búsqueda de alimentos y jardinería y limpieza del entorno.
 
Las entradas para esta cena solidaria, con el eslogan "Ponle corazón a la solidaridad" están siendo vendidas por los voluntarios y también se pondrán a la venta en distintos puntos de la ciudad.
 

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