martes 25.01.2022

Las franquicias revolucionan el comercio del centro

El centro urbano de Lucena vive momentos de profunda transformacin
Las franquicias revolucionan el comercio del centro
Las franquicias revolucionan el comercio del centro
El centro urbano de Lucena vive momentos de profunda transformación. La entrada en funcionamiento del aparcamiento subterráneo de la Plaza Nueva y la progresiva peatonalización y mejora del viario, han venido a coincidir con el masivo desembarco de las principales franquicias del sector textil. Sprinfield ha sido la última. Antes llegaron otra media docena de primeras marcas, dirigidas sobre todo a un público juvenil e infantil y todo hace indicar que otro de los buques insignia del sector, Zara, tardará poco en instalarse en Lucena.

Pese a la negativa incidencia de las numerosas obras que se ejecutan en la ciudad, este proceso de transformación se está traduciendo en un centro urbano más dinámico y vivo y hay unanimidad sobre el incremento de la afluencia de público de los municipios de la comarca, que antes se trasladaban para realizar sus compras a la capital.
Para Francisco Algar, concejal de Fomento del ayuntamiento de Lucena  la llegada de las principales franquicias nacionales esta llamada a ser un “revulsivo para el comercio local” y debe funcionar como “motor económico” del sector. Indica Algar que estos establecimientos “atraerán a más público hacia el centro, beneficiando al conjunto del comercio y a la hostelería y ayudando a consolidar un centro comercial abierto más atractivo para el consumidor”.

Entre los empresarios del sector la cosa no está tan clara.  Algunos no dudan en calificar como “un premio de la lotería” la llegada de marcas como Sprinfield, Mango, Stradivarius, Kid Klass o Gocco. “Esta viniendo más gente de fuera, que de otra forma seguiría comprando en Córdoba”, asegura un conocido empresario del centro, que considera, no obstante, que ahora será necesario que el comercio tradicional ofrezca “un producto que enganche” para aprovechar esa mayor afluencia de público.

Más pesimistas son otros comerciantes consultados, que entienden que las grandes marcas generarán a corto y medio plazo pérdidas para un sector que ya viene muy tocado desde hace varios años como consecuencia de la crisis y que explican que “es imposible que el comercio tradicional pueda competir con estas marcas”, que venden productos realizados en países asiáticos, con precios muy competitivos” mientras el comercio local vende producto nacional, de mayor calidad pero necesariamente de mayor precio.

Donde si hay unanimidad es sobre la necesidad de consolidar  una estructura de centro comercial abierto que ni el ayuntamiento ni las asociaciones de empresarios han sido capaces de consolidar hasta ahora. La mayoría de la decena de comercios consultados coinciden en señalar que las ventas han caído en los dos últimos años entre un 50 y un 60% por ciento y creen que el fenómeno de las franquicias puede ser la puntilla para muchos de estos establecimientos  como lo demuestra el creciente número de locales en alquiler en las calles del centro. Para muchos de ellos sólo sobrevivirán a este cambiante panorama aquellos comercios que cuenten con un producto más especializado.