martes 27.10.2020

Las obras del casco histórico terminarán a finales de septiembre

Las obras del casco histórico terminarán a finales de septiembre
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El alcalde en funciones y concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Lucena, Miguel Villa, ha indicado a LucenaHoy que las obras de  remodelación del casco histórico, que ejecuta la empresa Ingeconser, no concluirán al menos hasta finales de septiembre, a pesar de que la constructora había anunciado al consistorio su finalización durante el mes de agosto, después de que en mayo terminase el plazo de ocho meses fijado en el contrato para la ejecución de la totalidad de la obra prevista.
 
Entre los factores que han ocasionado este considerable retraso en la finalización de las obras cabe destacar el hallazgo de distintos restos arqueológicos en el subsuelo de la Plaza de San Miguel, la realización de un modificado del proyecto que permitirá la conservación e integración de parte de ellos en la nueva plaza y la paralización de los trabajos durante dos semanas en el mes de marzo, como consecuencia de los problemas de pago a los trabajadores de Conalgil, subcontrata de Ingeconser.
 
Asimismo, en las últimas semanas, el autor del proyecto y director de la obra, el urbanista Antonio Cabrera Ponce de León, ha ordenado el levantamiento de un importante tramo de la solería de taco de granito que ya había sido colocada por la defectuosa ejecución de la misma, “lo que ha supuesto un nuevo retraso de unos 20 días”, según indicó Villa.
 
Entre las partes de la obra que aun no se han iniciado se encuentra la que afecta a los restos arqueológicos, correspondientes a la cimentación de la antigua sacristía de la iglesia de San Mateo, algunas estructuras de las viviendas que ocuparon la plaza en el medioevo, a una noria de riego y a varios osarios vinculados a la antigua costumbre de enterrar a los fieles en el entorno de los templos. De ellos, sólo la noria será integrada en la plaza, en tanto que el resto de los hallazgos serán “fosilizados” con arena y quedarán bajo el subsuelo de la nueva plaza.
 
Las obras afectan a la zona más importante del casco histórico, pero también a algunas de las principales arterías del casco urbano, cortadas al tráfico rodado y peatonal desde hace varios meses, como ocurre con el lateral del Coso, la calle Ballesteros o la Plaza Alta y Baja. Los comerciantes de esta última ya han mostrado públicamente su enfado por la tardanza de las obras, que están afectando de forma muy importante a sus ventas.
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