viernes 05.06.2020

Los vecinos de Santa Marta desconvocan las protestas tras acuerdo con el ayuntamiento

Los vecinos de Santa Marta desconvocan las protestas tras acuerdo con el ayuntamiento
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Como estaba previsto, esta mañana se ha celebrado la reunión entre el concejal de Urbanismo, Miguel Villa, y técnicos de la Gerencia con los vecinos del tramo superior de la calle Santa Marta Baja que en los últimos días han protagonizado distintas movilizaciones para mostrar su desacuerdo con la terminación de las obras de esta calle lucentina.
 
Tras la reunión, los vecinos han mostrado a LucenaHoy su "moderada satisfacción" con los acuerdos alcanzados, "a la espera de ver como se traducen en la práctica". Como ya había anunciado el concejal de Urbanismo a este medio el pasado viernes, en el transcurso de la reunión se ha mostrado a los afectados una serie de infografías que permiten ver como quedarán los accesos a las viviendas y la calle en su conjunto. Así, los vecinos han aceptado inicialmente que el proyecto siga adelante sin las plafatormas a distinto nivel existentes con anterioridad y con un mismo nivel para acerado y calzada. A cambio, el consistorio se ha comprometido ejecutar a su cargo medidas específicas diseñadas para cada uno de los vecinos afectados que permitan mejorar la accesibilidad de sus viviendas.
 
Además, el ayuntamiento arreglará la totalidad de los zócalos para adecuarlos a la nueva rasante de la calle, y los desperfectos ocasionados en alguna de las viviendas por una grúa al introducir material en la calle.
 
Según han expuesto los vecinos, "en el plano que nos mostró la constructora hace unos días eran diez las viviendas a las que estaba previsto colocar entre uno y tres escalones en la puerta para salvar la diferencia de altura entre la rasante y la entrada, pero hoy nos han enseñado un plano modificado, en el que solo son cuatro las viviendas que precisarán escalón y se disminuye su altura".
 
Desde Urbanismo se ha explicado a los vecinos afectados que es técnicamente inviable salvar la diferencia de rasante entre la calle y la altura de las puertas y mantener una calle de piso único, como se recoge en el modelo de ciudad aprobado hace años por la Comisión del Casco Histórico, con el objetivo de salvar las barreras arquitectónicas. Además, se da la circunstancia de que, dadas las características de la calle, una elevación de la altura del firme supondría dejar a algunas viviendas de la acera opuesta bajo el nivel de la calle e introduciría en las mismas el agua de lluvia.
 
Los vecinos han desconvocado las movilizaciones y permitirán la continuación de las obras, aunque no descartan retomarlas si las soluciones adelantadas en la renión de hoy no les convenden definitivamente.
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