Domingo 20.10.2019
Lucena Hoy

OBRAS

Fomento trasladará a Los Tejares en los próximos días el horno romano aparecido en las obras de variante norte de Lucena hace un año

El horno, que se conserva en un perfecto estado, ha sido ya aislado del resto del terreno y limpiado en su totalidad. Ahora será encapsulado para que no sufra daño alguno durante la extracción y trasporte.
Fomento trasladará a Los Tejares en los próximos días el horno romano aparecido en las obras de variante norte de Lucena hace un año

En los próximos días se llevará a cabo el traslado del horno romano hallado en las obras de la variante norte de Lucena hasta el recinto arqueológico de los alfares romanos de Los Tejares.

El horno, que se conserva en un perfecto estado, ha sido ya aislado del resto del terreno y limpiado en su totalidad. Ahora será encapsulado para que no sufra daño alguno durante la extracción y pueda reimplantarse en su estado actual en el nuevo emplazamiento, sin necesidad de ser desmontado.

Fuentes municipales han indicado que el traslado está tan solo a la espera de que se culmine la preparación del terreno en el que será ubicado, de forma aislada, completando el conjunto de siete hornos existentes en esta factoría de época romana en la que el ayuntamiento tiene previsto actuar en los próximos meses, con una inversión que supera los 400.000 euros para su puesta en valor.

Tanto los trabajos de excavación como los de encapsulado y posterior traslado a Los Tejares serán asumidos por la Consejería de Fomento.

Los restos fueron localizados en junio del pasado año durante la realización de los movimientos de tierra para la construcción de esta variante, que conectará la A-318, Autovía del Olivar, con la carretera de Rute, evitando el paso del tráfico de medio y largo recorrido por el casco urbano lucentino.

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Trabajos previos al traslado en Los Tejares

El horno conserva en muy buen estado su estructura original, con una cámara baja u hogar en la que se realizaba el fuego y otra más alta en la que se disponían los objetos para la cocción. Entre ambas cámaras se situaba la parrilla, sustentada sobre una serie de arcos, con unas perforaciones que permitían el paso del calor. La cámara superior no tenía techo para facilitar la colocación y la extracción de las piezas y se reconstruía tras la carga de las piezas con unas gruesas paredes que conservaban durante largo tiempo las altas temperaturas hasta completarse el proceso de cocción.

Por su forma totalmente cuadrada, todo apunta a que este horno estaría dedicado a la producción de ladrillos, 'tégulas' o tejas planas y pequeño material de construcción.

Este nuevo horno romano podría estar vinculado al "opidum" iberoromano del Cerro de Santa María o al yacimiento del camino de Tocapalillos, que va del Bronce al periodo tardoantiguo, ambos situados a escasa distancia de la estructura descubierta ahora.

Hornos similares, se conservan en la factoría alfarera de Los Tejares y también se han documentado en el cruce de la carretera de Jauja, donde aparecieron otros dos de parecidas características, también durante unas obras, todos ellos prácticamente en línea y junto al trazado de la carrera A318, en una distancia de apenas diez kilómetros, lo que denota la profusión de industrias alfareras en el término municipal lucentino durante el periodo romano, tradición mantenida a través del tiempo hasta nuestros días.

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Aspecto interior del horno

LA VARIANTE NORTE

Las obras de esta variante, que acumula ya varios años de retraso desde su adjudicación en 2010, se retomaron a finales de diciembre de 2017, después de un periodo de inactividad tras entrar en concurso de acreedores una de las empresas que componen la UTE constructora.

La actuación cuenta con una inversión total de 7,3 millones de euros por parte de la Consejería de Fomento y Vivienda y tenía fijado un plazo de ejecución de 20 meses que no va a cumplirse, habida cuenta que el nuevo gobierno andaluz incluso ha previsto una reformulación de algunos aspectos del proyecto y el grado de ejecución actual apenas supera el 75%.

Esta nueva infraestructura, de más de cuatro kilómetros de longitud, rodeará el núcleo urbano por el noreste, evitando el paso de los vehículos de largo recorrido por el centro de la ciudad. Esta futura vía conectará con la Autovía del Olivar mediante una glorieta que forma parte del enlace norte del tramo Lucena–Cabra, actualmente en servicio, por lo que desde la variante se accede directamente a la nueva autovía. La conexión con la A-331, al final de la variante, se realiza mediante una intersección en T con carril central de espera.

Los últimos 260 metros aprovechan la actual A-331, mientras que el resto del trazado se desarrolla en variante. Las obras de la nueva carretera incluyen la reposición de los caminos afectados y de la vía pecuaria (Camino de la Torca) mediante pasos a diferente nivel. La infraestructura contará con una calzada de un carril para cada sentido de 3,5 metros y arcenes de 1,5 metros.