miércoles 25.05.2022
Lucena Hoy

PROBLEMAS EN LAS CALLES DE LA ZONA DE QUIEBRACARRETAS

El ayuntamiento contempla una actuación integral en la calle Río Guadalquivir, aunque difícilmente podrá acometerse antes de 2023

terreno
Espacios huecos bajo la calzada en la calle Río Guadalquivir, origen de los hundimientos según los vecinos.
El ayuntamiento contempla una actuación integral en la calle Río Guadalquivir, aunque difícilmente podrá acometerse antes de 2023

El ayuntamiento contempla la reparación integral de la calle Río Guadalquivir, aunque la actuación difícilmente se acometerá antes del año 2023. 

Tras las quejas manifestadas por el vecindario al ayuntamiento, argumentando el progresivo hundimiento de la calzada, la existencia de zonas huecas bajo el asfalto tras el presumible arrastre de la arena por el agua y la aparición de las primeras grietas en algunas viviendas, fuentes municipales han indicado a LucenaHoy que los hechos son conocidos por el Ayuntamiento y que tanto el responsable municipal de Obras y Servicios Operativos, César del Espino, como los técnicos de la delegación, visitaron la calle hace apenas un mes y ya han tomado la decisión de reparar la totalidad de la misma.

Según estas fuentes, aunque inicialmente se valoró la posibilidad de incluir esta calle en el paquete de obras del PFEA de este año, la profundidad de la red de saneamiento y la complejidad de la actuación han obligado a descartar esa opción, como ya ocurrió también con las remodelaciones de la cercana calle Río Anzur –ya en licitación– y de la calle Palacios –actualmente en ejecución–, por lo que los trabajos se deberán llevar a cabo mediante recursos propios. 

No obstante, no parece que se contemple una actuación inmediata, dado que será necesaria la redacción previa del proyecto técnico por parte de una empresa externa que valore económicamente la inversión necesaria y la posterior licitación de la obra. Así las cosas, todo apunta que las obras podrían demorarse hasta el próximo año.

Entre tanto los vecinos mantienen unas quejas que vienen de lejos, tras las habituales inundaciones de sótanos y cocheras que vienen soportando desde hace años y unos problemas que en muchas calles de esta zona impiden incluso el soterramiento de servicios como la fibra óptica debido a la presencial habitual de agua bajo el asfalto.