sábado 11.07.2020
Lucena Hoy

INFRAESTRUCTURAS

El Gobierno licita la redacción del proyecto para acabar el edificio de la Seguridad Social de Lucena tras casi una década desde la primera adjudicación

Ni los gobiernos del PP ni los del PSOE han logrado imprimir ritmo a esta construcción, cuyos primeros pasos datan del año 2004.
Estado actual del edificio
Estado actual del edificio
El Gobierno licita la redacción del proyecto para acabar el edificio de la Seguridad Social de Lucena tras casi una década desde la primera adjudicación

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha puesto en marcha la licitación de la redacción del proyecto y dirección de obras que permitirá finalizar las obras del edificio del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) de Lucena. El pliego, publicad esta semana, establece un precio de licitación de 290.496 y un plazo de cuatro meses para la presentación de ofertas, que se cerrará el 26 de noviembre. A partir de esa fecha se pondrá en marcha el procedimiento para la adjudicación de la redacción del proyecto para rematar las obras del edificio, ubicado entre las calles Zagrilla, Carcabuey y Montilla.

Así pues, todo apunta a que habrá que esperar al menos hasta el primer trimestre de 2021 para la licitación y contratación de las obras pendientes, que sumarán más de una década para su conclusión y más de 15 años desde que el INSS compró los terrenos.

UN POCO DE HISTORIA

La construcción de este edificio va camino de convertirse en una de las más dilatadas en el tiempo en la historia reciente de Lucena. Su origen se remonta a mediados de 2004, cuando el Instituto Nacional de la Seguridad Social se interesó por el solar en el que se ubican las obras para acabar con la dispersión de sus servicios comarcales. Los terrenos fueron valorados por el Ayuntamiento de Lucena en 941.184 euros. La operación se cerró en 2005.

Fue a finales de 2009 cuando el INSS solicitó a la Gerencia Municipal de Urbanismo licencia de obra mayor para iniciar la construcción del nuevo centro. Hubo que esperar hasta el 26 de mayo de 2012 para que las obras se adjudicasen a la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por las constructoras madrileñas Rampe S.A. y Racorpa S.L. tras presentar una mejor oferta de 3.309.491 euros, que rebajaban sustancialmente el coste de esta infraestructura, que salía con un precio base de licitación de 7.440.380,06 euros. Los adjudicatarios firmaron un plazo de ejecución de 22 meses, por lo que el edificio tendría que haber estado acabado en 2014.

Sin embargo, cubierta apenas un 20% de la ejecución total, las obras quedaron paralizadas como consecuencia de la resolución de los contratos vinculados con la construcción del edificio, tanto el de redacción y dirección, como el de ejecución el 12 de julio de 2015, con un nivel de ejecución de algo más del 19 por ciento y un coste de 1,1 millones de euros.

Una vez concluidos los trámites de liquidación de los contratos de dirección de obras y ejecución, se procedió a la realización de los trámites necesarios para una nueva contratación de los servicios de redacción del proyecto y de dirección de la obra pendiente de ejecución, adjudicados ahora, cinco años después.

Según las informaciones ofrecidas desde el ejecutivo central en 2018, el coste de la obra restante, incluidos los trabajos de dirección, ascenderían a casi 5 millones de euros más contando con unos 18 meses de ejecución.