Viernes 13.12.2019

UNAS OBRAS CON MUCHA HISTORIA

VÍDEO: Las obras del nuevo edificio de la Seguridad Social acumulan año y medio paradas, no se reanudarán hasta 2018 y no acabarán antes de 2020

A esta alturas, el nivel de ejecución en que se encuentran las obras es de apenas un 20% del proyecto inicial, habiéndose abonado por dicha ejecución más de 1,1 millones de euros. Dados los plazos anunciados por el Gobierno Central no parece probable que el edificio se vea finalizado antes de 2020, ocho años después de iniciarse y dieciseis años después de planificarse

Situación actual del edificio
Situación actual del edificio
VÍDEO: Las obras del nuevo edificio de la Seguridad Social acumulan año y medio paradas, no se reanudarán hasta 2018 y no acabarán antes de 2020

El gobierno no tiene previsto reanudar hasta el año 2018 las obras del nuevo edificio del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) que se construye entre las calles Zagrilla, Carcabuey y Montilla. Las obras de este inmueble acumulan ya un año y medio de paralización y en los últimos meses incluso han sido objeto de rapiña y del robo de algunos materiales, además se haberse convertido en un foco de infección debido a la existencia en su interior de una colonia de gatos.

Según ha indicado el propio gobierno central en respuesta a una pregunta formulada por el grupo socialista, los trabajos quedaron paralizados como consecuencia de la resolución de los contratos vinculados con la construcción del edificio –tanto el de redacción y dirección, como el de ejecución– en julio de 2015, debido al incumplimiento de los programas de trabajo establecidos, que provocaron un ritmo de ejecución de la obra muy lento y un considerable retraso de los trabajos, cuya finalización estaba prevista para los últimos meses de 2014.

A esta alturas, el nivel de ejecución en que se encuentran las obras es de apenas un 20% del proyecto inicial, habiéndose abonado por dicha ejecución más de 1,1 millones de euros –634.005 euros por la obra realizada, 412.500 euros por la redacción del proyecto y 67.951 euros por la dirección de obra y liquidación del contrato–.   

Pese al largo tiempo transcurrido desde que las obras fueron paralizadas, el gobierno aún no ha puesto en marcha el nuevo trámite de contratación para la finalización de los trabajos. Respecto a la contratación de la nueva redacción del proyecto y de dirección de la obra, el propio gobierno ha estimado en unos seis meses el plazo para proceder a la misma. Asimismo se estima que el nuevo proyecto quede redactado en un plazo adicional de tres meses y que el tramite de licitación y nuevo contrato de las obras se prolongue por espacio de otros siete u ocho meses, de manera que la reanudación de las mismas no tendrá lugar antes de 2018, sin que el gobierno haya precisado el plazo de ejecución de las mismas.

UN POCO DE HISTORIA

La historia de esta infraestructura se remonta hasta 2004. En enero de ese año, el entonces director provincial de la Tesorería de la Seguridad Social, Marcial Prieto, visitaba varios solares de propiedad municipal aptos para la construcción de un nuevo edificio para el Instituto Nacional de la Seguridad Social, medida con la que se intentaba acabar con la dispersión de sus servicios comarcales, que en Lucena prestaba desde unas oficinas en la calle San Pedro y otras en el Centro de Salud.

Entre los terrenos visitados, los técnicos del INSS mostraron su preferencia por este solar de 1.405 metros cuadrados, con posibilidades para construir una superficie útil de 3.993 metros cuadrados, 1.493 de ellos bajo rasante. En septiembre de ese año, el pleno daba luz verde a la transmisión a la Tesorería General de la Seguridad Social de la parcela de propiedad municipal –obtenida mediante cesiones urbanísticas– en la que este organismo pretendía iniciar las obras de forma inmediata. Los terrenos eran valorados por el Ayuntamiento de Lucena en 941.184 euros. La operación se cerraba en 2005.

Fue a finales de 2009 cuando el INSS solicitó a la Gerencia Municipal de Urbanismo licencia de obra mayor para iniciar la construcción del nuevo centro, aunque las obras no se iniciaron, salvo para la construcción de una valla perimetral.

Habría que esperar hasta el 26 de mayo de 2012 para que las obras fuesen adjudicadas a la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por las constructoras madrileñas Rampe S.A. y Racorpa S.L. tras presentar una mejor oferta de 2.735.118 euros más IVA ––un total de 3.309.491 euros–– que rebajaban sustancialmente el coste de esta infraestructura, que salía con un precio base de licitación de 6.149.074 euros más IVA, lo que habría elevado su coste final a 7.440.380,06 euros. Cabe destacar que el precio más bajo era el criterio principal de adjudicación. El acta de replanteo fue firmada por responsables del INSS, de las empresas constructoras y la Gerencia de Urbanismo de Lucena el 25 de septiembre del mismo año. Los adjudicatarios habían firmado un plazo de ejecución de 22 meses, que a estas alturas se ha duplicado sin que los trabajos hayan avanzado más allá del mencionado 20%.

Teniendo en cuanta el porcentaje de obra realizado y el plazo que inicialmente se dio la constructora, no es aventurado afirmar que tras su nueva contratación, las obras tardarían al menos 18 meses en ejecutarse, lo que nos situaría, si no hay nuevos retrasos, en el año 2020, ocho años después de iniciarse y dieciseis años después de planificarse. Así las cosas, la construcción de este edificio va camino de convertirse en una de las más dilatadas en el tiempo en la historia reciente de la ciudad.

2015080312155432697

¿Y QUÉ SE VA A CONSTRUIR?

El edificio previsto contará con sótano, dos plantas y cubierta plana transitable, dispondrá de dos entradas, desde las calles Montilla y Zagrilla y se organiza en torno a un patio de luz interior, similar al del centro de salud Lucena 2. En la planta sótano se ubicarán cincuenta y dos plazas de parking y un centro de transformación eléctrica. La planta baja o primera, albergará las dependencias administrativas de la Tesorería de la Seguridad Social –actualmente ubicadas en la calle San Pedro– despachos, almacén y una sala de espera para los usuarios. Finalmente, la planta segunda contará con una sala de usos polivalentes, habilitada como salón de actos, con una serie de mamparas que permitirán su división en función de las necesidades, y las instalaciones de la Unidad de Recaudación de la Seguridad Social. Dos ascensores con capacidad para 8 personas cada uno, mejorarán la accesibilidad del edificio, y uno de ellos tendrá acceso a la terraza, transitable, donde se instalarán los servicios de climatización.

En cuanto al exterior, como puede verse en la infografía, el edificio presenta un aspecto moderno y funcional, con fachada ventilada con tratamiento de piedra natural de color amarillo fósil y muro cortina de cristal oscuro.

Comentarios