viernes 09.12.2022

Empresarios de cotillones autorizados acusan al ayuntamiento de permitir "cotillones" camuflados como fiestas privadas

 
El ayuntamiento podra abrir procedimiento administrativo contra varios menores de edad como organizadores de una fiesta no autorizada en una nave industrial de la zona del recinto ferial durante la pasada Nochebuena, a la que asistieron varios cientos de jvenes
Empresarios de cotillones autorizados acusan al ayuntamiento de permitir "cotillones" camuflados como fiestas privadas
Empresarios de cotillones autorizados acusan al ayuntamiento de permitir "cotillones" camuflados como fiestas privadas
 
El ayuntamiento podría abrir procedimiento administrativo contra varios menores de edad como organizadores de una fiesta no autorizada en una nave industrial de la zona del recinto ferial durante la pasada Nochebuena, a la que asistieron varios cientos de jóvenes. La existencia de este tipo de fiestas, presentadas como eventos privados para eludir el cumplimiento de la normativa, pese a esconder en algunos casos un interés económico, está motivando quebraderos de cabeza a las autoridades locales en numerosos puntos de Andalucía, preocupadas por lograr que se extremen las medidas de seguridad en este tipo de eventos multitudinarios, sujeros a autorización administrativa previa.
 
Sin ir más lejos, los organizadores de los dos únicos cotillones autorizados para despedir el año en Lucena –que se celebrarán en el Círculo Lucentino y el Hotel Santo Domingo– han presentado denuncia contra los organizadores de una fiesta similar a la de Nochebuena prevista para esta noche, lo que, según ha confirmado a este medio el máximo responsable de la Policía Local, Rafael Blancar, ha obligado a abrir diligencias informativas sobre la misma, inspeccionar el recinto y solicitar información a sus promotores.
 
Los denunciantes han solicitado que se prohiba la celebración del mismo, a lo que el ayuntamiento no ha accedido. Según Mar Morales, concejal de Seguridad Ciudadana, y Rafael Blancar, la clausura de este tipo de fiestas no es fácil. La normativa vigente, muy estricta para los organizadores de cotillones –más aún tras los sucesos acontecidos en el Madrid Arena– no contempla este tipo de situaciones, lo que puede dar lugar a la existencia de "cotillones encubiertos", generalmente convocados a través de las redes sociales y revestidos de la forma de fiestas particulares.
 
Según el responsable policial, "si no se puede demostrar la venta de entradas, la venta de alcohol o la existencia de ánimo de lucro, no es posible prohibir la celebración de este tipo de eventos, que a veces aprovechan el vacío normativo para celebrarse". En el caso de la fiesta denunciada por los organizadores de los cotillones autorizados no hay entradas físicas. Los asistentes deben pagar 10 euros, en concepto de participación en los gastos generales de alquiler, iluminacion, sonido o compra de vasos o hielo y las bebidas debe ser aportadas por los propios usuarios para autoconsumo.
 
COMPETENCIA DESLEAL
Los empresarios se quejan de que este tipo de celebraciones incumplen la normativa sobre Fiestas y Espectáculos y suponen una competencia desleal frente a sus establecimientos, toda vez que están exentas de la presentación de documentación y estudios técnicos; la obtención de licencias y permisos oficiales y, en muchos casos, de la adopción de normas básicas de seguridad o contratación de vigilancia jurada. La organización de un cotillón, independientemente de su aforo, puede suponer unos gastos fijos iniciales mínimos de entre 2.500 y 3.000 euros, a lo que se suma el personal y el resto de gastos inherentes a la celebración.
 
Los afectados consideran que el consistorio hace dejación de sus funciones en relación a este tipo de fiestas y señalan que esta actitud supone un agravio comparativo contra quienes cumplen con la normativa vigente.
 

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