lunes 06.07.2020

Final feliz: El osito de peluche Blavet fue encontrado y ya va camino de Valencia para reencontrarse con Ona y Martina

"Mis hijas y yo estamos encantados, por una parte por el hallazgo y, por otra, por mover una historia tan bonita, que habla del buen corazón de todas las personas que han leído, compartido e intentado hacer algo para que acabara bien esta historia", nos contaba ayer Toni, el padre de las niñas. Más de 15.000 personas conocieron ayer esta noticia, pequeña pero llena de ternura, a través de LucenaHoy

Mario Flores y Becky encontraron ayer al osito perdido en la Vía Verde
Mario Flores y Becky encontraron ayer al osito perdido en la Vía Verde
Final feliz: El osito de peluche Blavet fue encontrado y ya va camino de Valencia para reencontrarse con Ona y Martina

¡Tenemos un final feliz!. Blavet ha aparecido y ya va camino de Valencia, para reunirse con Ona y Martina, las dos niñas de 3 y 7 años de edad que lo habían perdido el pasado día 18 mientras realizaban una ruta de tres días en bicicleta por la Vía Verde, y que escribieron a nuestro periódico solicitando la colaboración de los lectores para intentar dar con su paradero.

No pasaron ni 24 horas desde la publicación del artículo sobre su extravío y Blavet ya estaba a buen recaudo. Esta historia 'pequeña', intrascendente si quieren, pero cargada de ternura, fue lo más leído del día de ayer. Más de 15.000 personas supieron de ella a través de nuestro periódico y de las redes sociales y casi doscientas compartieron el enlace en Facebook.

Un buen amigo de nuestro periódico, Mario Flores, con su perra Becky, como otros lucentinos y lucentinas, salieron a buscar al peluche por la Vía Verde y lo encontraron "tomando el sol en un olivo junto al edificio de la estación". Alguien lo había encontrado antes que ellos en el suelo y lo había colocado allí. 

Toni, el padre de Ona y Martina, nos llamaba ayer para contarnos que habían contactado a través de las redes sociales con cualquier colectivo que llevase el nombre de Lucena –incluida de la ciudad homónima de Filipinas– e incluso llamaron a la policía local, tras obtener alguna respuesta que situaba al peluche en el entorno del cruce de Cabra. 

"Mis hijas y yo estamos doblemente encantados, de una parte por el hallazgo y, de otra por mover una historia tan bonita, que va más allá del propio hecho y se centra en el buen corazón de todas las personas que han leído, compartido e intentado hacer algo para que acabara bien, es una historia de personas con sentimientos. ¡Muchas gracias!. Lucena y vuestro diario serán algo muy importante para nuestras vidas por siempre. ¡Son historias de viaje que me encantan y compartirlas con mis pequeñas es genial, para que vean donde puede llegar el potencial humano!", explicaba Toni a nuestro periódico, satisfecho por el desenlace de esta "aventura" de encontrar a Blavet gracias a las redes sociales y desde tantos kilómetros de distancia, en una situación en la que muchos ni siquiera lo habrían intentado.

También a nosotros nos encanta haber podido contribuir, con la ayuda de nuestros lectores, a que todo acabe bien. En unas horas Balvet estará en los brazos de Ona, la pequeña de la familia, "que lo heredó de su hermana" y para quien este sencillo peluche es "un peluche de esos a los que se quiere mucho" y "casi como uno más de la familia". Gracias a todos por vuestra colaboración.