miércoles 08.12.2021

Opinión: "Libertad, puño y rosa", por Lourdes Mangas

 

1939
Opinión: "Libertad, puño y rosa", por Lourdes Mangas
Opinión: "Libertad, puño y rosa", por Lourdes Mangas
1939. España. Período de represión. La información estaba circunscrita a los comunicados que se emitían desde la dictadura comandada por Francisco Franco. Nadie preguntaba. Nadie alzaba la voz. Para hacerlo, era necesario exiliarse o leer prensa extranjera arriesgándose a ser detenido por el régimen.

2014. España. El PSOE elige a Pedro Sánchez como secretario general mediante voto directo de sus militantes. A las ocho de la tarde del 13 de julio se empieza a conocer el escrutinio de esa llamada histórica del partido. 100% escrutado. Los datos de todas las agrupaciones son informatizados para comunicarlos a Ferraz y componer las estadísticas generales. Los resultados definitivos se publican a las once de la noche. En el PSOE de Lucena esa información no se difunde hasta el día 14 de julio. Esas cifras no están completas. Resulta extraño no encontrar el porcentaje de participación de la militancia lucentina. La curiosidad me movió a preguntar por ello y escribí un tuit en el que mencioné a este medio y a la cuenta del PSOE de Lucena.

Día 15 de julio. A las doce menos cuarto de la mañana recibo una llamada poco cordial de un militante socialista a mi teléfono personal. Tras identificarse como miembro de la agrupación del PSOE de Lucena, me recrimina haber solicitado el dato de participación a través de la red social y me insta a personarme en la sede del partido si deseo saber los resultados que desconozco para que después considere, quien se encuentre en la Casa del Pueblo, si se me facilitan o no. Asimismo, insiste en que la cifra que pretendo conocer es privada y sostiene que la agrupación lucentina no está obligada a hacer público ni su censo ni el porcentaje de participación. Anonadada y retraída por el tono que utiliza, respondo que me limité a utilizar la citada red social como medio para expresarme libremente y siempre con educación. El militante me vuelve a advertir que no debo utilizar las redes sociales para hacer referencia a la agrupación socialista lucentina. Concluí la llamada señalándole que le trasladaría sus reprobaciones al secretario general lucentino y rogándole que jamás se volviera a poner en contacto conmigo a través de mi teléfono personal. La conversación finalizó con el mismo tono hostil del interlocutor.

Inmediatamente pongo esta conferencia en conocimiento de Juan Pérez, secretario general del PSOE local. Éste desconoce la misma y me pide disculpas por la llamada de su compañero. La conversación mantenida con el secretario general discurre con un trato exquisito por parte del máximo responsable del PSOE en nuestro municipio.

La agrupación socialista lucentina camina por un hilo que está a punto de desgarrarse. Su columna vertebral armada durante años con el compromiso y esfuerzo de personas fundamentales, miembros pasados y presentes del grupo municipal, está quedando aislada. La integración en la ejecutiva de la vertiente extrema socialista ha sido el detonante para que la convivencia en la calle San Pedro sea insoportable. Nada tienen que ver los que trabajan por y para el partido con los que intentan hacerse con el mando socialista en la Casa del Pueblo.

En el PSOE lucentino la savia nueva y vieja, ambas, están envenenando a la izquierda del buen hacer. La radicalidad que algunos abanderan enorgullecidos provoca que se lancen mensajes en nombre de la agrupación local a la opinión pública sin consultar a sus militantes. Al proclamarse poseedores de la verdad absoluta, se creen con potestad para desprestigiar a otros socialistas con los mismos métodos que ellos niegan a quienes discrepan de su pensamiento único.

El socialismo en Lucena está siendo destrozado por esos que añoran un puesto en las listas de los próximos comicios y que no soportan la democracia dentro de un partido democrático. Esos mismos que a la mínima divergencia responden de manera brusca y coartando la libertad de propios y extraños.

Este no es el socialismo que cientos de ciudadanos votamos en los pasados elecciones municipales. Ni es el socialismo que votaré el próximo año 2015. La ejecutiva del partido, con su secretario general a la cabeza, debe prescindir de aquellas personas que están matando al PSOE -ya que son los culpables de la pérdida de votos- si quieren volver a ser independientes cuando se elija al próximo regidor lucentino.

Soy consciente de las letras aquí vertidas. Y lo hago con el pesar de algo que me duele. Porque aunque no lo crean, me identifico más con este partido que muchos de los que ahora poseen un carné.

Socialistas, simpatizantes de las siglas del PSOE. Actúen para salvar a su partido político de esta deriva representada en la voz de unos pocos. Háganlo por sus ideas, por su ilusión y por su libertad, aquella que fue soñada durante tantos años y que ahora, un militante socialista, ha intentado coartar.
Lourdes Mangas del Pino