sábado 08.08.2020

AMFE reivindica una Lucena para todos y la consideración de las capacidades diferentes (fotos)

AMFE reivindica una Lucena para todos y la consideración de las capacidades diferentes (fotos)
Posiblemente, están hayan sido las últimas jornadas sobre discapacidad. Juan de Dios Vallecillo Orellana, presidente de la Asociación de Minusválidos Frasquito Espada, recogió inmediatamente la sugerencia de Juan González Palma, nuevo socio de honor del colectivo, quien propuso que se cambie la denominación de este conmovedor e irremplazable acto e incluir en su título el concepto de "capacidades diferentes". AMFE desarrolló este viernes su octava fiesta anual. Una noche en la que, como siempre, regala infinitamente más de lo que recibe. Enseñanzas vitales trascendentales para un público que ocupó todos los asientos del salón de plenos del ayuntamiento de Lucena. La lectura de un manifiesto reivindicativo y las conferencias de Ramón González y de Diana Rubio antecedieron la entrega de premios a distintas personas, entidades y empresas.

Carlos Villa, concejal de Servicios Sociales, habló de "derechos, libertades e igualdad de oportunidades". El edil de Izquierda Unida argumentó su discurso con la Constitución Española. "Los poderes públicos han de promover las condiciones para remover los obstáculos que impiden o dificultan la plenitud de todas las personas". Por su parte, María del Carmen Aguilera, responsable de Sanidad, exhortó a los presentes a "seguir animando a la asociación porque, a pesar de sus dificultades, persiste en su lucha por conseguir cosas, no desfallecen". Posteriormente, la institución firmó sendos convenios de colaboración con Naturdent y con el Centro Comercial Abierto.

A la fisioterapeuta Almudena Torres Borrego se le encomendó la misión de leer el manifiesto redactado con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, conmemoración que se celebra cada 3 de diciembre. "Los discapacitados son titulares de los mismos derechos que el resto de los ciudadanos", afirmó reproduciendo el primer artículo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

"Hay que celebrar la diversidad y asegurar que las personas con discapacidad puedan disfrutar de las distintas clases de los derechos humanos, civiles, políticos, sociales, económicos y culturales", añadió. Finalmente, reclamó "una concepción global que abogue por la modificación de la sociedad para cubrir de manera cómoda y eficaz las necesidades de todos los ciudadanos" y solicitó "avances en la investigación, una identificación diferenciada de los tipos de discapacidad y una planificación de recursos".

Ramón González Matilla, fisioterapeuta del Centro de Atención Infantil Temprana de la Universidad de Córdoba, ofreció una ponencia sobre el tratamiento de las enfermedades neuromusculares. Este tipo de patologías afectan al músculo, al nervio o a la unión neuromuscular y, según comentó, "a día de hoy no existe curación". Sin embargo, "con el paso del tiempo y los avances en medicina y fisioterapia, se ha demostrado que con un diagnóstico precoz y un buen planteamiento del tratamiento fisioterápico se puede conseguir una mejor calidad de vida".

Seguidamente, Diana Rubio Moral, arquitecto social y perito social, pronunció un valiente y comprometida exposición en la que razonó si Lucena es una ciudad para todos. Previamente, criticó que "la sociedad no quiere avanzar y comprender que las personas somos diversas y hay necesidades diferentes". Del mismo modo, apuntó que existen discapacidades "más y menos aceptadas por la sociedad".

De una forma rotundo, indicó que "los arquitectos somos los primeros responsables en poner barreras; si hay una persona que no puede usarlo, el modelo no vale". Para ella, "la diversidad es la vida y la uniformidad es la muerte". Cifró en un 45% el rango de población para los que se diseñan los productos y dijo que el entorno ha de adaptarse a las personas y no al revés. "Hay una violencia social en este asunto", sentenció.

De Lucena, alabó la creación en el año 2004 de una comisión de accesibilidad y eliminación de barreras arquitectónicas y urbanísticas, así como la normativa del año 2005 que regulaba este ámbito. En cambio, denuncio la ausencia de una actualización. Le otorgó un sobresaliente a la Plaza Nueva y, por el contrario, descendió al suspenso a lugares como el campo de fútbol o la plaza de toros. Especialmente llamativo fue su reprobación al acceso del ayuntamiento.

AMFE distinguió individualmente a Miriam Ortiz López de Ahumada, trabajadora social del Ayuntamiento de Lucena; Antonio Hermoso Palomino, presidente de la Federación Provincial de Asociaciones de Minusválidos Físicos y Orgánicos de Córdoba, y la fisioterapeuta Araceli Córdoba Córdoba. Asimismo, y en la categoría de entidades, premió a Calzado Profesional, Huerta El Galeón y Fundación Obra Social la Caixa. Entre los comercios accesibles, galardonó a Comestibles Araceli, Parafarmacia P&R y Bar la Fuente.

En último lugar, Juan de Dios Vallecillo, presidente de la asociación, nombró públicamente socio de honor a Juan González Palma, decano del Ilustre Colegio de Abogados de Lucena. El letrado lucentino recordó la figura de Frasquito Espada, "un maestro ejemplar" del que destacó "su gran capacidad" y subrayó que el reconocimiento que le concedía AMFE no era uno más sino uno "especial" acordado por unas personas que "vuelan".
MANUEL GONZÁLEZ