martes 29.11.2022

Bazar Paco, un negocio lucentino que sigue vendiendo en pesetas

Bazar Paco, un negocio lucentino que sigue vendiendo en pesetas
Bazar Paco, un negocio lucentino que sigue vendiendo en pesetas
cabecera araceli
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Hace más de diez años que el euro sustituyó a la peseta. Muchos ya no se acuerdan en su día a día de los veinte duros ni de los billetes de dos mil, pero hay un comercio en Lucena, Bazar Paco, en la calle Quintana, en el que aún no se han olvidado de la antigua moneda.
Si guardó un billete de mil pesetas o monedas de un valor más pequeño y quiere efectuar sus compras con ellas, en este comercio lucentino puede hacerlo. Su gerente, Francisco García, optó por esta posibilidad como una alternativa de negocio y una forma de atraer clientes. Actualmente y ante la crisis económica muchos de los que habían guardado las pesetas como reliquias han optado por sacarlas y comprar con ellas. “En un mes puedes conseguir unas diez mil pesetas, aunque hay periodos en los que se puede superar esa cifra”, explica García.
Bajo el mostrador se puede apreciar una carpeta donde guarda billetes de cien, doscientas o quinientas pesetas y también las monedas que van de dos mil hasta una peseta. Con todos ellos se puede realizar una compra tras haber efectuado el cambio de valor a euros. “Aquí han venido con pesetas los mayores, jóvenes e incluso niños a los que los abuelos les han dado algo de dinero para que lo pudieran gastar”, aclara García.

Una vez que el cliente ha visitado la tienda y pagado con pesetas, Francisco se desplaza a Málaga, donde visita la sede del Banco de España en el que realiza el cambio de las antiguas monedas al actual euro. “No es que esto me deje mucho dinero pero con él me pago el viaje o el desayuno”, aclara García. Su inquietud por hacer cosas diferentes y originales en su negocio lo ha llevado a poner en práctica este tipo de alternativas. “Para otros comerciantes puede resultar un poco engorroso tener que viajar para cambiar las monedas pero como yo hago mis compras en la capital malagueña no me importa realizar el cambio”, continúa.

Desde sus inicios Francisco García fue un lucentino con iniciativa. “Estaba trabajando en una empresa pero lo dejé, la cosa no iba bien”, explica. Ante esta situación y en una feria descubrió una persona que se ganaba la vida haciendo bicicletas de alambre y él decidió imitarlo. “Con esta manualidad gané en un solo día más dinero que en mi antiguo oficio”, recuerda Francisco. Así comenzó la carrera comercial de este lucentino que fue de los primeros en instalar en la localidad una tienda de todo a cien hace más de veinte años.
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