miércoles 20.10.2021
Lucena Hoy

FENÓMENOS ATMOSFÉRICOS

Detectan una 'bola de fuego' mientras atraviesa el cielo de la Subbética cordobesa entre Priego y Lucena

Meteoroide bola de fuego bólido
Imagen tomada por MeteoroSMA del cuerpo celeste que sobrevoló la Subbética
Detectan una 'bola de fuego' mientras atraviesa el cielo de la Subbética cordobesa entre Priego y Lucena

Esta semana ha tenido lugar en la Subbética cordobesa un fenómeno poco usual. Se trata del avistamiento de una "bola de fuego", nombre coloquial que recibe este fragmento de cometa o asteroide al entrar en contacto con la atmósfera terreste.

El suceso se produjo el pasado martes a las 23:24 horas, cuando las cámaras de la Red de Bólidos y Meteoros de la Universidad de Málaga y de la Sociedad Malagueña de Astronomía detectaron un cuerpo celeste que sobrevolaba el sur de la provincia de Córdoba.

Según indica este organismo, el fenómeno fue recogido por la estación del Observatorio de Uso Público de El Torcal (UMA/SMA/OAT) en Antequera (Málaga), la de Málaga (UMA/SMA) y la de Dehesa San Francisco (UMA/SMA/Fundación Monte Mediterráneo) en Santa Olalla del Cala (Huelva).

Las estaciones comenzaron a monitorizar este bólido cuando se encontraba a una altitud de 66 kilómetros y viajaba a una velocidad media de 47.000 kilómetros por hora entre las localidades de Priego de Córdoba y Lucena.

Tras descender casi en vertical, se desintegró a los 42 kilómetros de altura, dando así por finalizado este curioso acontecimiento en la Subbética cordobesa. En este enlace se pueden ver los vídeos recogidos por las diferentes estaciones.

Los bólidos, popularmente conocidos como "bolas de fuego", se generan cuando una roca entra en la atmósfera de forma casi tangencial, siguiendo una trayectoria casi paralela al suelo.

En ocasiones, las rocas que dan lugar a bólidos rozadores no se destruyen completamente en la atmósfera, sino que vuelven a salir de ella y continúan su camino en el espacio siguiendo una órbita ligeramente modificada respecto a la que llevaban antes de entrar en dicha atmósfera.

Estas rocas entran en la atmósfera terrestre a una velocidad de más de 60.000 kilómetros por hora. El brusco rozamiento con la atmósfera a esta enorme velocidad hace que la roca se vuelva incandescente.