miércoles 18.05.2022
Lucena Hoy

DAÑOS POR LAS ÚLTIMAS TORMENTAS

El Ayuntamiento estudiará con la CHG la problemática de las inundaciones en algunas zonas del bulevar de Las Palomas

El concejal de Urbanismo, César del Espino, ha visitado hoy la zona afectada para determinar las causas de estos problemas y la competencia sobre su resolución.
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Varios trabajadores retiran barro piedras en los muelles de carga y descarga de una de las empresas afectadas
El Ayuntamiento estudiará con la CHG la problemática de las inundaciones en algunas zonas del bulevar de Las Palomas

El alcalde de Lucena, Juan Pérez, ha señalado hoy que en el ayuntamiento de Lucena no constan reclamaciones recientes en relación con las deficiencias en los cauces de arroyos y escorrentías en la zona del bulevar de Las Palomas, que este martes sufrió daños como consecuencia de la tormenta que descargó sobre Lucena dejando hasta 30 litros por metro cuadrado en algunas zonas de la ciudad. 

Esta misma mañana se ha desplazado a la zona el edil de Obras y Servicios Operativos, César del Espino, para conocer de primera mano el problema y estudiar posibles soluciones, así como la competencia sobre las mismas, toda vez que el mantenimiento de los cauces públicos es una encomienda de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG). De hecho, el consistorio ha solicitado la inspección de un técnico de la CHG que podría visitar la zona este viernes. 

El asunto podría tener una difícil situación, toda vez que el cauce temporal del arroyo se encuentra situado en una cota superior a la de las naves industriales que han resultado afectadas y el muro que separa ambos ámbitos podría haber sido edificado sobre el dominio público hidráulico.  

Los empresarios afectados señalaban ayer a este periódico que esta es la tercera avenida de agua, barro y piedras que se produce en la zona en menos de un año y culpaban de ello a la administración por una presunta falta de limpieza y mantenimiento de los cauces y por deficiencias en la canalización de las escorrentías, que derribaron muros perimetrales y arrastraron una gran cantidad de piedras y barro a las calles perimetrales de varias empresas situadas frente a las antiguas instalaciones de Muebles Peralta.