jueves 26.05.2022

Medio Ambiente: "La falta de lluvia no pone en riesgo las lagunas"

Medio Ambiente: "La falta de lluvia no pone en riesgo las lagunas"
Medio Ambiente: "La falta de lluvia no pone en riesgo las lagunas"
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La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha asegurado a LucenaHoy que la actual situación de los humedales del Sur de Córdoba, y en concreto las lagunas Dulce, Amarga y Jarales, situadas en el término municipal de Lucena y muy por debajo de los niveles hídricos de los dos últimos años, "no suponen ningún riesgo para su conservación ni salén de la normalidad".

Técnicos de la Delegación Provincial de Medio Ambiente consultados por LucenaHoy han señalado que la distribución temporal del periodo de inundación de estos espacios naturales está ligado fundamentalmente a la climatología. Por lo tanto, "no es anómalo que en momentos de menor actividad pluviométrica como los actuales, estos espacios se puedan perder total o parcialmente su lámina de agua durante algún tiempo, sin que ello suponga que estos humedales se encuentren en peligro".

Las mismas fuentes han indicado que la Consejería de Medio Ambiente realiza un seguimiento mensual del estado de conservación de los humedales cordobeses mediante el control de parámetros hidrológicos, físico-químicos y biológicos, así como el seguimiento de la fauna asociada a las zonas húmedas. De esta forma se garantiza la conservación de estos importantes elementos del patrimonio natural andaluz.

Según la delegación "son precisamente este tipo de alternancias la que le confieren la singularidad e importancia a estas lagunas estacionales de la región mediterránea, y a su flora y fauna características".
Humedales de la campiña cordobesa como las lagunas Dulce, de los Jarales, Taraje, Vadohondo, etc. presentan hidroperiodos estacionales, de forma que en años de precipitaciones medias sólo permanecen con agua unos cuatro meses de media, estando "secas" todo el año durante los ciclos de menor pluviometría anual.

Los estudios hidrogeológicos realizados establecen que estas lagunas se alimentan fundamentalmente de las escorrentías superficiales de sus cuencas y el agua que cae en ellas se acumula en la parte más deprimida.

Estos humedales, que en su mayoría constituyen hábitats prioritarios de interés comunitario, soportan comunidades vegetales que varían en función del sustrato y de los periodos de inundación y sequía. Suelen crecer en ellos praderas de pastos, juncales, tarajales, saucedas, etc. con una gran capacidad de adaptación a las variaciones ambientales, por lo que los cambios en los niveles de las lagunas no les infiere de manera notable.

Por su parte, la fauna invernante de estas lagunas está compuesta de forma más representativa por aves acuáticas y limícolas. Estos grupos buscan los hábitats con mejores capacidades de acogida para alimentarse y protegerse durante los meses más hostiles.

En este sentido, los humedales de aguas permanentes del Sur de Córdoba (Lagunas de Zóñar, Amarga y Rincón) constituyen los lugares más idóneos para poder albergar a la fauna amenazada durante todo el año y, por tanto, no existen motivos para que su conservación se vea comprometida.
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