martes 29.11.2022

Opinión: "Operación Moneda de cambio", por Javier Morales

Opinión: "Operación Moneda de cambio", por Javier Morales
Opinión: "Operación Moneda de cambio", por Javier Morales
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Me llamo Javier. Soy el gerente de una empresa joven e innovadora que viene funcionando en Lucena desde hace un año. Somos un grupo de personas conscientes del peligro y las consecuencias que el alcohol, la fatiga y la aparición del sueño pueden provocar a una persona con un volante en las manos, poniendo en peligro su propia vida, y la vida de los demás.

Seguro que te sonará "OPERACIÓN 00". Durante todo este tiempo nos hemos publicitado en casi todos los medios locales de información, incluso en la TV local.

El Ayuntamiento ha sido consciente de nuestra labor ya que, incluso en varias ocasiones, hemos sido llamados por la policía local para prestar nuestros servicios.

Un servicio que ha consistido en poner un chófer a disposición del cliente, allá donde se encontrara. Un conductor que llevaría al solicitante y sus acompañantes, en su propio vehículo, al destino que quisieran.

Hablo en pasado, porque aprovecho para decir que desde el pasado miércoles día 18 de enero hemos dejado de prestar el servicio por orden verbal del Gobierno Municipal. Tras recibir llamada telefónica de la policía para que me personara en la Gerencia de Urbanismo, donde me ordenaron, tajentemente, que a partir de ese momento no podiamos seguir trabajando hasta obtener una licencia municipal de apertura para un local inexistente, ya que no lo necesitamos, y en caso de que lo hiciéramos la policía tenía orden por escrito de denunciarnos.

Quiero dirigirme a la policía local, a quienes agradezco su apoyo y quienes merecen todo mi respeto por esa labor callada pero extraordinaria que realizan a la sociedad. Que se queden tranquilos, pues no estamos operativos ya que no nos permiten trabajar. No somos delincuentes.

Quizá hemos pecado de desinformación, pues estamos dados de alta en la Seguridad Social y legalizados como empresa, pero fue precisamente alguien del Ayuntamiento quien nos informó que para ejercer, no nos hacía falta una sede social. Si realmente hace falta un local para seguir con nuestra labor, esperaremos a tenerlo, y poder obtener esa licencia municipal.

¿Por qué no se nos ha aplicado la misma vara de medir a la hora de solicitar la licencia municipal, cuando la ley dice que una vez realizada la solicitud se puede ejercer la actividad y hay un plazo de 3 meses para presentar toda la documentación requerida por el Ayuntamiento?

Nuestro mayor malestar es que nos sentimos víctimas de una decisión municipal. Víctimas de un pacto secreto. Nos sentimos moneda de cambio, ya que, tal y como se han producido los acontecimientos, deducimos que la Delegada de Policía, condicionada por los taxistas de Lucena, decidió enviarnos al desempleo a un grupo de lucentinos. Se declinó por los taxistas, en vez de por el interés público y social.

¿Por qué hasta después de su reunión con los taxistas el Ayuntamiento, consciente de nuestra labor ejercida durante un año, nunca nos dijo nada?

Tenemos fundamento para sospechar que hemos sido su ofrenda expiatoria para zanjar un problema al que aún no saben cómo dar solución, pues no quieren poner los puntos sobre las ies.

Sin pensar en las consecuencias.
Sin pensar en el daño que supone dejar sin trabajo a un grupo de jóvenes.
Sólo monedas de cambio
Sin pensar.
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