viernes 09.12.2022

Reportaje: "Alsubjer: Cuando te juegas... la vida"

Reportaje: "Alsubjer: Cuando te juegas... la vida"
Reportaje: "Alsubjer: Cuando te juegas... la vida"
cabecera araceli.
.
 En Alsubjer, asociación Lucentina de la Subbética de Jugadores de Azar en Rehabilitación, cerca de 40 enfermos están recibiendo un tratamiento para acabar con su adicción. Pero no solo ellos, sino también sus familiares, ya que este tipo de adicciones destrozan la estructura y el buen ambiente familiar. En la actualidad la mayoría de jóvenes que acuden a este organismo son policonsumidores ya que beben, juegan e incluso consumen drogas como la cocaína.

¿Por qué se comienza a jugar? Según Juan Chacón, presidente de la asociación, es por aburrimiento. Otras de las razones que alegan los jugadores patológicos es que comienzan a introducir monedas en una máquina tragaperras por casualidad y les sale el premio lo que les induce otra vez a seguir echando. Sin embargo, hay historias humanas detrás de una adicción que pueden explicar el porqué de esa necesidad imaginaria de jugar. Según Manolo, un hombre de 50 años, “llevaba media vida jugando a las tragaperras y lo que empezó como una distracción acabó manejando mi vida”.

“Considero que nunca malversé para jugar, ni pedí dinero, aunque admito que a mi familia de alguna manera les fallé y les robé”. Para Manolo los meses que lleva en la asociación tanto su mujer, que lo apoyó desde que conoció su problema, como él mismo han cambiado mucho. “Mi vida ha dado un giro de 180 grados”, explica. “Diría que mi adicción se agravó en los últimos 3 o 4 años pues perdí el control y el juego me dominaba”.

Como este testimonio muchos otros se pueden escuchar en las terapias de autoayuda y ayuda mutua que se realizan en la asociación y que junto con la psicoterapia individual con la psicóloga y la socioterapia con el trabajador social son los pilares básicos del tratamiento. El trabajo con los enfermos, según Chacón, “va encaminado a la reestructuración y reeducación de la persona”. La duración de estos tratamientos suele ser de dos años y medio teniendo en cuenta cómo el paciente vaya evolucionando y es la psicóloga la encargada de dar el alta. “Curarse no se curan, se rehabilitan”, aclara Chacón. En numerosas ocasiones los enfermos pasan de una adicción a otra. Por ejemplo y según el presidente de Alsubjer “los de las drogas caen en el alcohol, estos en el juego, los de las máquinas tragaperras en el consumo excesivo del teléfono móvil y así sucesivamente. Todo esto se convierte en una cadena”.
.
juan chacon
.
Las cifras
“En una sola noche se han llegado a gastar un millón de pesetas de las antiguas”, explica Chacón. “También han introducido en una máquina tragaperras 2.000 euros en un solo día y en una ruleta digital que ha aparecido nueva hace unos años pueden apostar la cantidad de 1.000 euros en tan solo media hora”, continúa. De todo este dinero que se apuesta en cualquier tipo de juego una parte va destinada al Estado, otra al propietario de la máquina y un porcentaje al dueño del establecimiento donde está situada. “El Estado cobraba 360 euros por máquina que había funcionando sin entrar en esa cantidad lo que el tabernero o el propietario se llevan. Con el tema de la lotería el gobierno se lleva el 30% y de los bingos y casinos el 20%. En Andalucía se llegaron a recaudar 8.000 millones de euros de impuestos de juegos el pasado año”, aclara el presidente de Alsubjer. Sin embargo para la asociación la situación financiera es bastante diferente ya que aún no han recibido la subvención que todos los años reciben y que está en torno a los 12.000 euros y que ahora han reducido considerablemente lo que llevó a su junta directiva a manifestarse en el pasado mes de diciembre en Sevilla. Una situación bastante distinta la que se presenta en cuanto a ingresos.

Esta es la realidad de una asociación que comenzó su andadura en el año 2003 con el objetivo de asistir a los enfermos y familiares afectados por el juego patológico y que por solidaridad comenzaron a asistir a personas que tienen adicciones como el alcohol, el sexo, las compras compulsivas e incluso las drogas. Una labor que comenzó desinteresadamente y que ha conseguido ayudar a un gran número de seres humanos que habían perdido el rumbo de sus vidas.
.
.

Comentarios