lunes 05.12.2022

El jurado declara culpable por homicidio al acusado de la muerte de un joven en la avenida Santa Teresa

 
El jurado ha considerado culpable de homicidio, sin eximentes ni atenuantes, al hombre acusado de matar a puñaladas a otro varón en la avenida Blas Infante de Lucena
El jurado declara culpable por homicidio al acusado de la muerte de un joven en la avenida Santa Teresa
El jurado declara culpable por homicidio al acusado de la muerte de un joven en la avenida Santa Teresa
 
El jurado ha considerado culpable de homicidio, sin eximentes ni atenuantes, al hombre acusado de matar a puñaladas a otro varón en la avenida Blas Infante de Lucena. La decisión ha sido adoptada por unanimidad. Según las fuentes consultadas por este periódico, la pena que se le puede imponer al presuntor autor estará comprendida entre los 10 y 15 años de prisión. Todo apunta a que el juez emitirá la sentencia durante la semana próxima. Desde el pasado lunes se vienen celebrando las sesiones en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Córdoba.
 
El miércoles prestaron testimonio los médicos forenses, que aseguraron que "se utilizó la fuerza" cuando se clavó el arma blanca, de unos 15 o 16 centímetros, y que la víctima y el procesado "lo más normal es que estuvieran cara a cara". Así lo expusieron los peritos en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, después de que el acusado mantuviera en su declaración que se agachó cuando el joven se le tiró encima y le dijera que lo iba "a matar", momento en el que supuestamente le clavó la navaja.
 
En este sentido, los médicos creen que los hechos se produjeron "de frente" o de manera "lateral", aunque consideran que "lo más normal es que estuvieran cara a cara". Así, han apuntado que una de las dos heridas del tórax atravesó el corazón y fue la causa de la muerte.

Por otra parte, en el juicio ha declarado la mujer que estaba limpiando la casa del acusado en el momento del suceso y ha indicado que "había mucho ruido" fuera de la casa y con varias personas "insultando" al procesado, tras la cual se metió "debajo de la mesa" del salón con la niña del acusado. Según le dijo éste último a ella, "lo mataban", pero asegura que no vio si salió fuera de casa o no, ni vio que hubiera una pelea. Igualmente, afirmó que "jamás" ha visto que el procesado "sea agresivo", a lo que ha añadido que no vio ninguna navaja encima de la mesa.
 
Mientras, un amigo y vecino del acusado, tras precisar que estuvo en su casa una o dos horas antes de los hechos, apuntó que "nunca" le ha visto "pelearse con nadie", y sí en cambio "ha hecho muchos favores", según comenta el amigo, que indica que la víctima "no era agresiva", pero "si se metían con él no se quedaba quieto".
 
También, ha pasado por la sala un instructor de Policía Nacional que ha explicado que en un primer momento se detuvo al cuñado del procesado y tío de la víctima por las primeras declaraciones de testigos, aunque luego hubo "contradicciones" en las mismas. Al respecto, ha señalado que sabían que el acusado estaba en Granada a raíz de la investigación y su abogado dijo que "estaba arrepentido, que se entregaría", aunque "tenía miedo de volver al pueblo", de manera que se entregó a la Policía en la localidad cordobesa de Encinas Reales, según su relato.
 
Tras la presentación de las conclusiones finales, en las que no ha habido modificación de las partes, las sesiones del juicio han concluido.
 
EN LEGÍTIMA DEFENSA
Cabe destacar que el acusado declaró el lunes en el juicio que los hechos fueron en legítima defensa, después de que la víctima supuestamente le dijera que lo iba "a matar" y se le tiró encima, al tiempo que manifestó que no se enteró cuando le clavó la navaja a la víctima, quien, según el acusado, "estaba retando" y presuntamente también iba armado.

Según explicó, la víctima llegó a su casa con dos personas más para "supuestamente comprar droga", dado que el procesado anteriormente la facilitaba, si bien aseverado que en ese momento ya no se dedicaba a ello y les dijo a los tres que "no tenía", de manera que los echó.

No obstante, señaló que la víctima supuestamente se lió a dar patadas a la puerta de la casa, al tiempo que insultaba al acusado, ante lo cual llamó para pedir ayuda a su cuñado y tío de la víctima, quien cuando llegó les echó "la bulla". Tras ello, presuntamente hirió a algunos y después sucedieron los hechos relatados entre la víctima y el acusado, según la versión de este último.

Al respecto, el abogado de la defensa destacó en su exposición de inicio del juicio que la víctima "iba a matar" al procesado y este actuó "como pudo" ante una situación de "miedo", de tal modo que considera que "no tenía otra opción de defensa". Además, resaltó que confesó los hechos, después de que el cuñado ingresara en prisión en un primer momento.

Por su parte, la acusación particular, que representa a una hermana del fallecido, subrayó que "no hay ninguna circunstancia para que sea absuelto o la pena sea aminorada por legítima defensa", algo que cree que no se dio, y afirmó que "la muerte fue totalmente innecesaria".

Mientras, la fiscal del caso argumentó que la participación del acusado está "clara" y "el delito consumado", puesto que "salió de casa a matar" a la víctima y "no a intentar defenderse", a lo que añadió que no hay "ninguna" lesión en el procesado como para alegar legítima defensa.

PENAS DE HASTA 15 AÑOS
El Ministerio Público y la acusación consideran que los hechos son constitutivos de un delito de homicidio y piden que se le condene al hombre, R.E.G., a penas de 13 y 15 años de prisión, respectivamente. Los hechos, a juicio de la fiscal, son constitutivos de un delito de homicidio del artículo 138 del Código Penal, respondiendo de ellos el acusado en concepto de autor, sin que concurra en el acusado ninguna circunstancia modificativa de la responsabilidad criminal, por lo que, según la calificación del fiscal, procede condenarle e imponerle una pena de 13 años de cárcel. La defensa pide la libre absolución, argumentado que R.E.G. actuó en defensa propia.