lunes 27.06.2022

"La corrupción, a buen precio", por Alfonso Jiménez

"La corrupción, a buen precio", por Alfonso Jiménez
"La corrupción, a buen precio", por Alfonso Jiménez

Ante los numerosos casos  de corrupción que se vienen produciendo, los ministros de Justicia de la Unión Europea han llegado a un acuerdo político para "que la corrupción sea considerada en la UE como un delito en todos los Estados miembros, por el cual se puedan imponer penas."

Vaya, hombre. Tanto criticar a Guinea, a Marruecos y a Sudamérica y ahora resulta que en algunos países europeos la corrupción no es un delito. Leer para ver. Pero, en fin, la UE va a tomar medidas para evitar que aquí no ocurra como en China o Japón, en donde más de un corrupto, al ser descubierto, se ha pegado un tiro en la boca. No lo ven presentable. Por eso, van a tomar medidas.

Y ¿cuáles serán esas medidas europeas? ¿Se van a juzgar con prontitud los fraudes fiscales para evitar que prescriban como los casos Naseiro, Fabra, Urdangarín y Pujol? ¿Prohibirán que un juicio en fase de instrucción se alargue 6 años, como está ocurriendo con el caso Gurtel? ¿Se van a barrer de las empresas los ejecutivos corruptos con la misma rapidez que en la sede de Génova se dieron para borrar los discos duros y las agendas de Bárcenas? ¿Tendrán que devolver los ladrones de guante blanco los millones de euros que se embolsaron con los Eres? Pues no, no van por ahí las medidas. Asómbrense. Lo que la UE se propone es "que los delitos de corrupción cometidos por personas físicas estén castigados con una pena máxima de uno a tres años de cárcel".

Mal panorama. Es verdad que aquí, en España, por ahora son muy pocos los poderosos que acaban en prisión y que casi nunca devuelven lo robado, pues Jaume Matas ya sale de la cárcel los fines de semana y se rumorea que Bárcenas volverá a casa por Navidad. Pero, como la UE imponga esto, los mangantes con levita lo van a tener más fácil que los simples rateros que, aunque los más reincidentes no pisan el trullo, otros infractores inexpertos reciben a veces penas muy rigurosas. Por ejemplo:

El Tribunal Supremo acaba de confirmar 3 años de cárcel para cada uno de los 3 autores de los "tartazos" a Yolanda Barcina, la Presidenta de Navarra a la que UPyD denunció en su día por haber cobrado miles de euros en dietas de Caja Navarra y Vinsa para "asistir" a unas reuniones a las que no iba, causa que fue archivada tras ser Barcina "exonerada".

- Hoy mismo el Tribunal Supremo confirma la condena de 22 años de cárcel impuesta por la Audiencia Provincial de Madrid al falso cura que, trastornado, asaltó el piso de Luis Bárcenas amenazando a la familia para que le entregaran unos pendrives, sin que hubiera víctimas.


Por tanto, las medidas de la UE son el colmo del disparate. Si los responsables europeos piensan acabar con la corrupción aplicando a los mangantes unas penas tan ridículas, iremos a peor. Habrá ejecutivos y políticos que roben o defrauden millones y que, si los descubren, no dudarán en estar 3 años como máximo a la sombra, para pasar el resto de su vida disfrutando su botín en la Costa del Sol. Les van a poner la corrupción a buen precio. De momento no es mal negocio para ellos y dentro de poco va a resultarles una buena inversión. ¿ O no?

Otro artículos de Alfonso Jiménez en su blog "La Carpintería"Picar este enlace