sábado 31.07.2021

"Sobre una Cruz de Mayo"

"Sobre una Cruz de Mayo"
"Sobre una Cruz de Mayo"
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Si hay una profesión que valoro por encima de todas, esa es la de médico/a y conjuntamente a todos los profesionales que ejercen su trabajo en relación con la medicina. En sus múltiples campos, desde el cirujano/a hasta el encargado/a del mantenimiento de un centro.
 
Esta no es una manifestación baladí, pues desde muy jovencita he padecido dolencias; según mi madre, nací con un pie aquí y otro allí, y tuve (además del amor de mi madre, medicina milagrosa) la suerte de ser atendida por un buen médico. Después, otros se encargarían de controlar mis migrañas, salvarme del cáncer, realizarme una histerectomía y lidiar con mi estado anímico tendente a la tristeza.
 
A todos ellos les profeso una gratitud inmensa. Hoy por hoy y desde estas líneas le envío mi gratitud y mi cariño a quien me atiende con asiduidad.
 
Dicho esto, el objetivo de mi escrito no es otro que  resaltar el lado humano que predomina en el conjunto de personas que hacen que un hospital o un centro de salud sea un lugar menos frío, menos desagradable.
 
Concretamente el Centro de Salud  “Lucena 1” (el del  Paseo de Rojas), desde hace dos años por este mes, nos da la bienvenida con una cruz de Mayo. Me consta que esa cruz la han realizado trabajadoras del centro en sus horas libres, sin otro interés que el de darle a ese lugar un toque de alegría y hospitalidad.
 
No es que  por ello  vayamos a acudir al centro saltando de alegría, ni que la bonita decoración nos vaya a quitar el dolor de barriga (por ejemplo), sino que ese adorno floral ha sido realizado con cariño por personas que están ahí dentro y que nos van a atender, cada uno en su parcela, con sensibilidad y humanidad que es lo que las personas necesitamos y que en las universidades no se aprende. Porque no es una asignatura, es un don innato.
 
Desde estas líneas me hago portavoz de cuantos quieren, como yo, manifestar su agradecimiento a todo el conjunto de profesionales que trabajan para hacernos la vida más agradable, más saludable.
 
Y a modo particular, pido para ellos todo el respeto que se merecen admitiendo que, como seres humanos que son, alguna vez puedan cometer algún fallo. Pero de eso nadie estamos excentos, porque yo me considero una “aceptable” cocinera y alguna vez se me ha "achicharrao" el guiso.
 
Gracias al centro entero y felicidades a ese grupo de chicas que han trabajado altruistamente para que en este ambulatorio se nos reciba con flores, como corresponde al mes de mayo.
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