domingo 23.01.2022

José-Tomás Cruz Varela Licenciado en Ciencias del Trabajo, Master ICDE Dirección de personal. Experto en Formación y Selección de ejecutivos, trabajé durante más de 30 años como Director de RR.HH. en una de las principales empresas españolas, desde hace unos 8 años ejerzo como comentarista y observador político.

La onerosa deriva independentista de Arturo Mas

Convertido en un cadáver político pero incapaz de reconocerlo y sin posibilidades de  rectificación le inducen a emprender cualquier acción con tal de dilatar o eludir el ser juzgado por sus posibles trastadas anteriores.

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Artur Mas en un acto público
La onerosa deriva independentista de Arturo Mas

Tal como se viene demostrando y a la vista de los acontecimientos, al ególatra presidente en funciones de la Generalidad catalana,  nada le obsesiona más que su propia persona y el poder. Si en efecto esto fuese cierto, ¿ómo es posible que un personaje adornado con tales cualidades, al que solo motiva ser admirado, reconocido y temido pueda gobernar una comunidad autónoma española? Por lo visto, ahora, tras el doble fracaso en la votación para ser investido, como último recurso, se está ofreciendo para ejercer en la trastienda de figurón por ser lo único a lo que podría aspirar a modo de hombre farsa, anuncio o similares…

A cualquier político, en el marco de su actuación, se le pueden tolerar algunos fallos, pero nunca las 24 horas del día con semejante incoherencia e impertinencia, cuyo comportamiento y formas solo le han granjeado la descalificación de gran parta de la ciudadanía. Aparecer como marioneta de la CUP, quizá sea lo que merezca dado su orgullosa y errática actitud unido a una desbordante ambición. La idea de que motivado por sus presuntos delitos pueda terminar ingresando en la cárcel le resulta aterradora, aunque frecuentemente sueñe con aparecer como protomártir de la perfidia española, cuan Viriato en versión catalana, acusado por ese país que tanto les robó a lo largo de muchos años y contra el que lucha para lograr la independencia, aunque son muchos los que se malician que tal tragicomedia tiene todos los visos de terminar en vulgar bufonada.

Este mediocre dirigente, víctima y enfermo de codicia, no merece la pena ni como mendicante de la CUP. Convertido en un cadáver político pero incapaz de reconocerlo y sin posibilidades de  rectificación le inducen a emprender cualquier acción con tal de dilatar o eludir el ser juzgado por sus posibles trastadas anteriores. Tratar de adornarse ahora con méritos y reconocimientos inexistentes tras su nefasta gestión en todos los aspectos resultaría aberrante, de ahí su feroz abrazo a la causa soberanista en la cual jamás ha creído, y mucho menos militando en un partido de centro derecha como históricamente ha sido CDC.

Tras haber fracasado por segunda vez en la votación de investidura, es obvio que el bodrio catalán de Mas y sus seguidores resulta de tan ínfima calidad que no despierta el más mínimo interés entre el resto de los españoles, incluidos los catalanes que tampoco son partidarios del independentismo, y si un insufrible hartazgo que pagarán muy caro al que hay que añadir el hundimiento de la deuda catalana reducida a bono basura y disponer de menor cantidad de dinero para atender el gasto social de la Comunidad, como igualmente el parón de las inversiones generado por la incertidumbre del proceso soberanista

Lo único que parece claro es que el presidente en funciones ha caído en picado una vez agotado su cuota de proyectos y promesas incumplidas a lo largo de la legislatura. El abandono de obligaciones y responsabilidades con tal de poder convertirse en el primer presidente de la Primera República Catalana, solo ha supuesto el decremento de su ya escaso prestigio. No parece lícito que la persecución del secesionismo a ultranza pueda poner en peligro el futuro de Cataluña tal como han criticado la Cámara de Comercio de España en función de las nefastas consecuencias que sin duda acarrearía la citada secesión con tan desastrosa conducta. 

Mire don Arturo: lo suyo sería abandonar la política y presentar la dimisión irrevocable antes de que la patada llegue por otro conducto más desagradable y doloroso. Reflexione y reconozca humildemente su equivocación. Sabe perfectamente que una Comunidad sin estabilidad económico-social está condenada al desastre y la marginación. Usted ha leído como el resto de miles de españoles en el "Financial Times" , periódico nada sospechoso de escribir idioteces, como ha definido su incontenible deseo de protagonismo y persecución del separatismo con tres palabras: "estúpida carrera independentista". Se podrá decir más alto pero más claro, imposible. Anímese hombre, siempre queda mucho por hacer como repite don Mariano Rajoy. Sin ir más lejos ahí tiene usted a Zapatero (PSOE) que hasta se ha atrevido a escribir sus memorias, eso sí, lo que ignoramos es quien y cuantos fueron los osados que las compraron...(?)