Lunes 24.02.2020

Opinión: El arte de lo posible, por Juan M. Roldán

Opinión: El arte de lo posible, por Juan M. Roldán
 
Dicen, los que dicen que entienden, que la Política es el arte de lo posible. El arte de lo posible, si, pero … ¿Qué esperamos cada uno de nosotros,  ciudadanos libres e iguales, al menos en teoría,  que sea posible en política?
 
Hubo un tiempo (no tan lejano para los que tenemos una cierta edad) en que tal cuestión era muy simple, tan simple como que si mi garrote es mayor que el tuyo tengo razón. Ciertamente una fuerza cede ante una fuerza mayor,  cosa muy grata, aunque enunciada en distinta forma, a los partidarios del orden establecido y no es necesario precisar, todos nos entendemos, quienes son los que desean conservar ese orden, no en vano se llaman así mismos, conservadores.
 
El término lo lleva implícito, desean conservar. Cierto pero …  ¿Qué desean conservar? Claro está, lo que tienen, lo que les va bien, lo que les conviene, lo que les ha dado resultado. No hay duda, los que tienen desean conservar lo que tienen y, en esa medida, todos somos conservadores, pero … ¿y los que nada tienen?  Que desean conservar ¿su miseria, su posición subordinada, su  nulidad civil, su subordinación a los poderosos, su desesperanza?  Es evidente que, desde esa perspectiva, no todos somos conservadores.
 
Entremos en materia. Hoy, aquí y ahora, todos nosotros,  usted, yo, el, ella, aquel, aquellos, hemos perdido, evaporado, fundido, etc., etc.  nada mas y nada menos que 11.000 millones de euros en la venta de una caja de ahorros propiedad del estado. Para que se hagan una idea , imagínense un montón de billetes por importe de un millón de euros (un sueldo de unos 2.000€ al mes durante 42 años más o menos) y ahora pongan 11.000 de esos montones en fila, bueno para que seguir, usted sabe mejor que nadie cuales son sus ingresos mensuales.
 
Todos recordamos como Rajoy, Montoro, Guindos y demás próceres conservadores nos decían que el "no rescate", es decir el préstamo a la banca en condiciones ventajosas,  no nos costaría, a los ciudadanos como usted y como yo, un solo euro (ocultando que, los saldos, saldos son, y una empresa quebrada es un saldo de nulo o escaso valor). Pues bien el tiempo da y quita razones, y así ha sucedido; el tiempo ha pasado y ha dado y quitado razones. Si, son conservadores, y de hecho han conservando, disimulándolo mediante argucias y manipulación dialéctica, nada más y nada menos que 11.000 montones de a millón de euros de todos los ciudadanos, como usted y como yo, transfiriéndolos  hacia los de "siempre", porque usted y yo así como el 99,99% de los ciudadanos, que no somos los de "siempre", no hemos visto ni disfrutado de uno solo de esos euros, aunque evaporarse como el agua seguro que no se han evaporado, pero aun así el vapor de agua, cuando se produce, a algún sitio va, y cierto es que ese vapor no ha regresado a nuestros bolsillos de los cuales, y eso si está certificado e indubitado, ha salido. (Menos mal que una buena gestión consiste en comprar por 12.000 millones de euros y vender por menos de 1.000 millones de euros, que duda cabe, son unos inmejorables gestores, imagínense si no lo fuesen).
 
Al final, con la fuerza de los votos,  eso no tiene discusión alguna, los conservadores han conservado lo que deseaban conservar y, por consiguiente han transferido, de los bolsillos de todos, a los bolsillos de algunos, de momento en esta operación, y que se sepa, 11.000 montones de a millón de euros algo así como un billón novecientos mil millones de pesetas grosso modo, y eso sin despeinarse y, como no, ¿acaso podía ser de otra manera? la culpa de Zapatero.
 
Desde luego la política es el arte de lo posible y, aquí y ahora, lo posible es expoliarnos a todos en beneficio…  bueno,     que cada uno saque sus conclusiones, pues al fin y al cabo este humilde opinador es, y así se reconoce, un rojo peligroso pero les puedo asegurar que yo, al igual que ustedes y por muy rojo y peligroso que sea, no he visto un solo euro de esa millonada, y por mucha culpa que tenga Zapatero, los euros han ido a donde han ido. ¿Qué donde han ido? Bueno, no es difícil de colegir,   aquellos que tenían algo que conservar a fe que lo han conservado mientras ustedes y yo lo hemos pagado, y nada, pero que nada, hemos conservado. Por no conservar no conservamos ni siquiera la dignidad de nuestro trabajo por obra y gracia -acaso es menester mencionarlo-  de los conservadores y su reforma laboral.
 
No cabe duda, conservar, lo que se dice conservar, han conservado y, para eso, pidieron y obtuvieron el voto. En cualquier caso lo cierto y verdad es que, con los conservadores en el poder, legitimados que duda cabe por el voto ciudadano,  un sindicalista por manifestarse en una  huelga debe pechar con tres años de cárcel y, los que nos han robado -quiero decir los que han conservado- con todo descaro 11.000 montones de a millón de euros están, libres y felices disfrutando de su latrocinio –quiero decir de su conservadurismo. Cosas del arte de lo posible tal y como los conservadores entienden la política.
 
En cualquier caso, y antes de que las gentes de orden me lo reprochen entonaré el grito de rigor tan caro a los oídos conservadores en estos casos. "Vaya desde aquí mi más firme condena y denuncia para todos aquellos ladrones y corruptos que se han amparado en sus cargos públicos, obtenidos en nombre del  PSOE, para robar", no sea que me espeten, como a un colegial de primaria, "repita conmigo los de los ERES son corruptos y ladrones", pues que quede claro, el corrupto no es de los míos y debe ser juzgado y, en su caso, condenado de inmediato y con la máxima severidad.
 
Por cierto, con esos millones evaporados por arte de birlibirloque  se podría haber evitado los recortes en la sanidad y la educación publica pero, claro está, tal atrevida afirmación, en boca de un rojo peligroso, no es ni mas ni menos que puro y duro populismo todo lo contrario que conservar tal millonada pues no en balde y para eso son conservadores ¿o no?
 
Juan M. Roldán