jueves 30.06.2022

¿Quo vadis PSOE?

¿Quo vadis PSOE?
¿Quo vadis PSOE?
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¿Quo vadis domine? Cuenta la tradición que ésta fue la pregunta  que el apóstol Pedro formuló a Jesús mientras huía de Roma para ponerse a salvo de la persecución decretada por el emperador Nerón.
 
Ante la pregunta, Jesús le responde: «Voy a ser crucificado en Roma por segunda vez porque mis propios discípulos me abandonan». Avergonzado, Pedro retornaría a Roma para afrontar su destino.
 
Hoy, esta misma pregunta, la podemos  formular los militantes, simpatizantes y votantes socialistas ¿A dónde vas PSOE? es decir ¿Qué podemos ofrecer a los ciudadanos? ¿Qué alternativas tenemos frente a la inmisericorde dictadura económica de los mercados? ¿Es posible buscar esas alternativas con los mismos dirigentes que nos han conducido hasta aquí?
 
Es evidente que no es cuestión baladí responder a estas preguntas, como tampoco lo es que el partido socialista está siendo electoralmente abandonado por aquellos que hasta ahora han creído que sus ideas y sus políticas eran la base para una sociedad más justa y equitativa. Y lo dejan de creer porque, ante situaciones nuevas, no ofrecemos a la sociedad  alternativas nuevas y creíbles.
 
La socialdemocracia ha sido fundamental en el avance hacia el estado del bienestar, un estado que garantiza la sanidad, la educación, la jubilación y un mínimo vital para todos, igualando de ese modo las oportunidades de la gran mayoría de la población.
 
En la actualidad esas ideas y esas políticas son puestas en cuestión día a día por el neoliberalismo, que ha conseguido –prometiendo mantener el estado del bienestar– atraer hacia sus postulados a una mayoría de los electores, sin que hasta el momento la socialdemocracia haya encontrado las ideas y las políticas, adecuadas al siglo XXI, que devuelvan a sus electores la confianza e ilusión que un día depositaron en ella.
 
Pero no es solo cuestión de ideas, con ser lo más importante, sino de quienes deben abanderar esas ideas ante la sociedad. Nuestro sistema para elegir dirigentes, adecuado a las circunstancias del siglo XIX, cuando las comunicaciones eran muy dificultosas y la diligencia el medio más rápido para desplazarse, es hoy en día manifiestamente mejorable, cuando la distancia geográfica ha dejado de ser un obstáculo para la participación directa en la elección de los dirigentes, de todos y cada uno de los militantes y simpatizantes del partido.
 
Es pues hora de preguntarse ¿QUO VADIS PSOE?
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