La Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad de Lucena ha retirado del culto la imagen del Santísimo Cristo Yacente para someterla a un proceso de restauración destinado a garantizar la estabilidad y conservación de esta destacada pieza del patrimonio cofrade lucentino.
Los trabajos se desarrollarán durante los próximos meses en el taller que los restauradores Miguel Ángel Sánchez Jiménez y el lucentino Manuel Espejo Mármol tienen en la localidad de Montilla. La intervención contará con el respaldo económico de la Diputación de Córdoba, dentro de su programa de subvenciones para el mantenimiento del patrimonio artístico y monumental de la provincia.
El Cristo Yacente, imagen que preside cada año el solemne Via Crucis cuaresmal de la cofradía del Sábado de Gloria lucentino, está fechado en 1651 y es obra del imaginero malagueño Francisco de Paz. La talla fue realizada en el taller del maestro ensamblador lucentino Luis Sánchez de la Cruz, según recoge un documento hallado en el interior de la imagen durante la restauración acometida en 1998 por el escultor y restaurador egabrense Salvador Guzmán.
Más de 25 años después de aquella intervención, la imagen presentaba diferentes deterioros e imperfecciones que aconsejaban una nueva actuación. La Cofradía de la Soledad adoptó la decisión con la aprobación de sus hermanos, con el propósito de asegurar la adecuada preservación de una de sus imágenes titulares y de una obra de notable valor histórico y devocional.