La Agrupación de Cofradías de Lucena encara una nueva Cuaresma con la maquinaria plenamente en marcha y sin grandes novedades en el horizonte. Su presidente, Antonio Díaz, repasa el estado de la Semana Santa lucentina, defiende la coordinación actual entre hermandades, reconoce la preocupación por la falta de santeros en algunos pasos y confirma que ya se trabaja para lograr la declaración de Interés Turístico Nacional. También admite que, pese al éxito de imagen que supuso la recordada Procesión Magna, implantar una carrera oficial estable sigue siendo, hoy por hoy, una opción muy compleja.
—Antonio, nuevo año y nueva Cuaresma. ¿Cómo se presenta este tiempo para la Agrupación de Cofradías?
Para la Agrupación la Cuaresma es tiempo de preparativos, especialmente de nuestras publicaciones. El programa de Cuaresma y Semana Santa, que ya está disponible en los puntos habituales y cuyo responsable es Rafael Ramírez y la revista Torralbo, que se presentará el lunes 16 de marzo. En definitiva, tanto la Agrupación como las propias cofradías tienen ya en marcha sus actos de culto y la preparación de sus estaciones de penitencia.
—De cara a este año, ¿hay alguna novedad destacable en la Cuaresma o la Semana Santa?
No hay novedades reseñables. El año pasado ya se produjo la salida de la Pollinita del Carmen el Domingo de Ramos por la mañana y eso continuará en los próximos años. Por lo demás, todo se presenta con la normalidad habitual.
—Un año más se produce la coincidencia de varios actos cuaresmales en días y horas concretos. ¿No es posible corregir el calendario?
Es un asunto que se ha debatido muchas veces en el seno de la Agrupación. Afecta principalmente a los viacrucis. El principal problema es que contamos con 17 cofradías de Pasión y la Cuaresma dura 40 días. Todas quieren celebrar sus actividades y lo normal es que los viacrucis y pregones se celebren en el fin de semana de sus cultos. Hay poco margen para repartirlos de otra forma. Ese es el motivo de las coincidencias.
"Cuando hay previsión de inclemencias meteorológicas se mantiene una reunión con las cofradías para valorar la situación y posibles recorridos alternativos. Ellos tienen la última palabra. No podemos prohibir una salida; sí podemos ayudar y orientar"
—Tras lo ocurrido en 2024, ¿existe riesgo de que las cofradías tomen decisiones unilaterales ante incidencias como la lluvia?
Esto se viene haciendo todos los años. La Agrupación nombra 'delegados de día' que acompañan a las cofradías que realizan estación de penitencia. Cuando hay previsión de inclemencias meteorológicas se mantiene una reunión para valorar la situación y posibles recorridos alternativos. Nosotros, como Agrupación, aconsejamos lo que vemos mejor para salvaguardar el patrimonio, pero la última decisión, tras escucharnos, corresponde siempre al hermano mayor, la junta de gobierno y el consiliario de cada cofradía. Ellos tienen la última palabra. No podemos prohibir una salida; sí podemos ayudar y orientar.
—En el plano económico, ¿cómo apoya la Agrupación a las cofradías?
Llevamos muchos años con un convenio con el Ayuntamiento de Lucena que incluye una aportación económica. La Agrupación la reparte de forma equitativa entre todas las cofradías, tanto de Pasión como de Gloria.
Existe además un baremo –establecido por anteriores juntas– que, a la hora de ese reparto, tiene en cuenta el número de pasos de cada hermandad para ajustar el reparto.

—Tras la experiencia de la Magna, ¿es viable implantar una carrera oficial en la Semana Santa?
Es muy difícil. También se ha tratado varias veces. Para establecer una carrera oficial habría cofradías que tendrían que modificar de forma importante sus recorridos, y no creo que todas estén dispuestas. Son itinerarios con muchos años de tradición y al pueblo de Lucena le gusta ver los pasos por esos lugares concretos. En cuanto a las sillas, estamos abiertos a ponerlas, pero en Lucena no existe esa costumbre, primero porque no hay carrera oficial y, ademas, porque al público le gusta moverse por distintos puntos de la ciudad para ver el paso de las cofradías. La carrera oficial o la instalación de sillas no son tradición en Lucena. Si algún día lo pidieran las cofradias se estudiaría.
—¿Está suficientemente garantizada la seguridad durante la Semana Santa?
Todos los años contamos con Policía Local y Policía Nacional. Además, desde hace dos o tres años conseguimos que en puntos de gran afluencia haya unidades sanitarias durante la salida de algunos pasos, gracias al Ayuntamiento. Era algo necesario y ya se está aplicando.
"Para establecer una carrera oficial habría cofradías que tendrían que modificar de forma importante sus recorridos, y no creo que todas estén dispuestas. Son itinerarios con muchos años de tradición y al pueblo de Lucena le gusta ver los pasos por esos lugares concretos"
—Vemos como todos los años algunas cofradías siguen teniendo problemas para sacar sus pasos por falta de manijeros. ¿Cree que, a un tiempo vista, podríamos ver a algunas cofradías fuera del programa?
Es un tema preocupante. A día de hoy hay dos pasos que no tienen manijero ni cuadrilla. No sabemos exactamente el motivo; quizá haya menos afición entre los jóvenes. En cualquier caso, decidir si un paso sale o no corresponde a cada cofradía y a su consiliario.
—Sobre la cartelería oficial, ¿se ha planteado encargar el cartel a un artista concreto?
Se ha comentado alguna vez, pero por ahora preferimos mantener el sistema actual porque se están presentando trabajos de mucha calidad, tanto de fotógrafos como de artistas de Lucena y de fuera. Queremos darles su sitio a quienes trabajan durante todo el año captando imágenes de nuestra Semana Santa.
—¿Se trabaja para que la Semana Santa de Lucena sea declarada de Interés Turístico Nacional?
Sí, está en marcha. El Ayuntamiento está trabajando en ello y nosotros colaboramos en todo lo que nos solicitan. Hay una persona coordinando este proyecto, Clara Ramírez, que ya trabajó en la Magna.
Por las conversaciones mantenidas, es posible que la solicitud se presente formalmente este verano. Uno de los respaldos importantes ha sido la celebración de la Magna.
A día de hoy hay dos pasos que no tienen manijero ni cuadrilla. No sabemos exactamente el motivo; quizá haya menos afición entre los jóvenes. Es un tema preocupante.
—Más allá de su cargo, ¿qué cree que debería cambiar o mejorar en la Semana Santa lucentina?
Todo es mejorable, pero creo que nuestra Semana Santa está muy bien. La Magna demostró que las cofradías pueden trabajar al unísono, cumpliendo horarios y distancias entre pasos. Esa coordinación es una base fundamental. Por lo demás, funciona bien y gusta mucho, aunque siempre haya detalles que pulir.
—Le queda un año de mandato. ¿Cuál debe ser el futuro de la Agrupación?
Cuando el año que viene se convoquen elecciones, el nuevo presidente y su junta de oficiales deberán seguir trabajando por el bien de las cofradías. Nuestra misión es estar al servicio de los hermanos mayores para que todo se desarrolle con normalidad y de forma coordinada. Es un trabajo muchas veces poco visible, pero necesario.
—¿Se intuye un relevo para asumir la presidencia?
Ahora mismo no lo sé; aún queda un año y no he hablado con nadie sobre este tema. Pero estoy convencido de que sí. La Agrupación siempre ha contado con su junta de oficiales y confío en que seguirá siendo así por el bien de nuestras cofradías de Pasión y también de las hermandades de Gloria, que son una parte muy importante del mundo cofrade lucentino.