Lourdes Fuentes propone un rosario de microhistorias reales y cercanas para explicar la esencia de la devoción aracelitana en un espléndido pregón

30 de Abril de 2022
Lourdes Fuentes en un momento de su pregón. Fotos: Jesús Cañete

Lucena se reencontraba este sábado con sus Fiestas Aracelitanas tres años después de la última cita y lo hacía con la novedad de la unificación de los actos de proclamación de la Corte Aracelitana y el pregón de las Glorias de María Stma. de Araceli en un solo espacio físico, la parroquia de San Mateo, algo que no ocurría desde hace 25 años.

Tras el encendido del alumbrado especial, la Plaza Nueva, acogía el "paseíllo" de la Aracelitana Mayor 2022, Araceli Zamorano Cantero, y su corte de honor, compuesta por Olga Cantizani Silvestre, María Espejo Doblas, Ana Belén Huertas Calzado, Carmen Pilar Lara Egea, Marta Molero Rodríguez y Marta Zamorano Cantero camino de San Mateo, donde entraban bajo los acordes de la "Macha de Infantes" interpretada por la Banda de Música de Lucena y con lágrimas en los ojos de muchas de estas jóvenes tras la eterna incertidumbre de estos años de pandemia.

Juan Pérez impone la banda a la Aracelitana Mayor, Araceli Zamorano Cantero

Tras la imposición de las bandas a la corte, llegaba el espléndido pregón de la periodista lucentina Lourdes Fuentes, que fue presentada por Magdalena Rueda, que junto a retazos de una vida dedicada al mundo de la comunicación desde la desaparecida Radio Lucena, desgranó vivencias personales y cofrades de la pregonera, destacando su permanente disposición a defender cualquier causa justa, antes de invitarla a subir al atril para desnudar su alma ante una parroquia abarrotada de público.

Magdalena Rueda durante su presentación

Acompañada por los acordes de una guitarra, Lourdes Fuentes abría un pregón literario, exquisitamente estructurado y primorosamente tejido por la prosa, el verso y el flamenco de Román Carmona y Araceli Campillos, a través del "hilo invisible" de la devoción aracelitana "que engarza las piezas de un puzle social tan diverso como lo quiso el Creador". Una elaborada trama argumental para pintar una imagen poliédrica de la devoción aracelitana a través de "un rosario" de microhistorias, de vivencias reales –personales o prestadas– similares a las de tantos lucentinos que cada día acuden a las plantas de la Virgen para darle las gracias por favores recibidos ante una situación extrema.

Y entre cada una de esas historias, un recorrido por los distintos momentos de fiestas y sus protagonistas en este año y un recuerdo a situaciones como estos años de pandemia, la sorpresiva presencia de María Stma. de Araceli tras su bajada nocturna hasta San Mateo o su reciente restauración y procesión hasta la Mezquita de Córdoba, confiriendo a su exposición un punto de poética crónica de actualidad.

Araceli Campillos y Román Carmona acompañaron musicalmente el pregón

Al delicioso y emocionante pregón de la segunda pregonera de la historia aracelitana, tras África Pedraza, se asomaron Prudencio Uzar y sus esfuerzos por mantener su residencia de Jesús Abandonado a través de la intercesión de la Virgen; la victoria de la fe de quien se encomienda a María Santísima de Araceli ante una enfermedad que amenaza su vida; el deseo cumplido de quien pensaba retirarse de la santería sin tener el privilegio de sentir sobre su hombro la madera del trono de la Patrona de Lucena o el sueño hecho realidad de "aquella chiquilla de frágil apariencia, de corazón inmenso, que contra todo pronóstico, superando dificultades, fue ganando etapas en un tour que se le había puesto cuesta arriba desde el mismo momento de su llegada al mundo" logrando formar parte de la última Corte Aracelitana, Historias cargadas de emotividad, enlazadas por "una devoción que actúa como sello de identidad" de una ciudad que vibra y vive con Araceli como norte y guía.

No faltaron tampoco en la exposición de Lourdes Fuentes esas distintas formas de expresar el amor a la Virgen, a través de la oración o de otras formas de expresión: "de la letra de las sevillanas que te que compuso y cantó Antonio Prieto, de la pasión y hondura flamenca de un fandango elevado a tu paso; de las voces corales o singulares que alzan al cielo su plegaria en cada cántico; de la imagen que nos devuelve el objetivo de un fotógrafo que percibe artísticamente detalles invisibles a otros ojos, del extraordinario gusto con que tus floristas componen una estampa única; del inconfundible tambor que marca el ritmo de tu majestuoso paso; el entrañable sonido que procede de una banda… los amorosos pasos de quien cada día se encamina a visitarte".

 

Antes de finalizar su pregón, Lourdes Fuentes proponía a los asistentes apurar "con alegría los días que vendrán, consciente de la inmensa fortuna que nos sonríe por tenernos bajo su cuidado la Madre más dulce y buena" y un deseo:

 

Que sean tus días como el cielo de mayo,

que no te falten abriles de romería

que te despiertes al alba cantando auroras 

que rompan el aire en notas de armonía.

 

Que allá por donde pases se abran las corolas

del frondoso paraíso de la esperanza: 

generosa ofrenda de amor a manos llenas, 

cálido el corazón, sincera la mirada. 

 

Que una lluvia de pétalos te empape el alma; 

tus noches se enciendan de estrellas flameantes: 

como un Día de la Virgen volviendo al templo 

el Altar de los Cielos, de Lucena baluarte. 

 

Que tus labios conserven siempre un dulce espacio 

para llenar de besos las manos maternales; 

y que en tu corazón siempre habite inocente 

el que presentaron ante Ella aquella tarde.

 

Que cuando apenas te sobreviva el recuerdo, 

en un columbario, cenizas olvidadas

y tu espíritu retornado al Padre Eterno, 

seas parte y alma viva aracelitana.

 

Un largo aplauso, sincero y emocionante aplauso, con toda la parroquia de San Mateo puesta en pie, premió el pregón de Lourdes Fuentes antes de que comenzarán a sonar las notas del Himno a María Stma. de Araceli.

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