El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha acordado hoy la inscripción definitiva de la santería de Lucena como Bien de Interés Cultural (BIC),en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz (CGPHA), con la tipología de Actividad de Interés Etnológico. Esta aprobación, instada por la Consejería de Cultura y Deporte, reconoce que esta actividad constituye una de las expresiones culturales más singulares de las formas asociativas que se producen en el contexto de los rituales festivos en la comunidad andaluza.
Esta decisión llega justamente un año después de que el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía publicará la resolución favorable de incoación del procedimiento que ahora culmina y que se inició en 2020 a instancias del entonces concejal de Fiestas, Costumbres, Tradiciones y Festejos Populares, José Pedro Moreno Víbora. Este hito histórico para el mundo de las tradiciones lucentinas, supone otorgar a la santería "el máximo reconocimiento" que concede la Consejería de Cultura a los elementos culturales que conforman las señas de identidad de la sociedad andaluza. En este proceso fue fundamental la redacción de la memoria en la que se sustenta esta declaración, coordinada por Antonio Rafael García Oliveros, Antonio Nieto del Espino y Manuel Guerrero Cabrera.
Esta declaración supone para el consistorio la obligación de asumir una serie de responsabilidades para garantizar la continuidad y divulgación de la santería a través del apoyo a esta manifestación cultural y religiosa, al desarrollo de la misma, o la promoción de su estudio mediante talleres y conferencias, así como la transmisión a las nuevas generaciones, con acciones como el impulso de desfiles de procesiones infantiles o la colaboración con las cofradías en la catalogación de los tronos.
"ARTE RITUALIZADO DE PORTAR IMÁGENES SAGRADAS EN TRONOS"
Señala la administración andaluza que la santería, que ahora se protege bajo la máxima figura de protección, "es el arte ritualizado de portar las imágenes sagradas en tronos, a hombros de una cuadrilla de hombres -los llamados santeros-, dirigida por un capataz, -conocido por los lucentinos como manijero- y añade que "santear identifica y distingue la forma procesional de Lucena respecto de otras formas análogas, conformando un modelo organizativo propio". Indica además la Junta que esta singular forma de portar las imágenes procesionales -o santos-, que se acompaña únicamente de tambores y en algunos casos de torralbo, ha generado un mundo propio de enorme singularidad en el contexto de los rituales festivos de Andalucía. Así, "al valor social de la santería como institución de carácter genuino, hay que añadir el valor estético y plástico de llevar los tronos a hombros, concebido como arte en movimiento".