El Martes Santo dejó en Lucena una jornada brillante con protagonismo para las cofradías del Carmen, Humillación y Servitas, y Amor y Paz.
La Archicofradía del Carmen abrió la tarde con María Santísima de los Dolores, talla del siglo XVII atribuida al entorno de Pedro de Mena, sin poder procesionar este año el paso de Jesús de la Humildad por falta de cuadrilla. La dolorosa fue portada bajo las órdenes de Jesús Jiménez Martínez como manijero. El acompañamiento musical corrió a cargo de la AM SPQR de Iznájar.
Desde San Mateo, y con gran afluencia de público, realizó su salida la cofradía de la Humillación y Servitas. El Cristo de la Humillación, obra decimonónica de Pedro Muñoz de Toro, y la Virgen de los Dolores, atribuida a Blas Molner, fueron mandadas por Daniel Navajas y José María Aroca, respectivamente, con acompañamiento de su propia agrupación musical.
Cerró la jornada la cofradía del Amor y Paz. Abrió el cortejo el Nazareno del Amor, seguido del misterio de la Crucifixión y la Virgen de la Paz, “Campanitas”, cerrando una tarde de gran sabor santero. La cofradía, que presentaba varios estrenos patrimoniales en este Martes Santo, fue acompañada por la Banda de Cornetas y Tambores San Juan Evangelista, perteneciente a la Hermandad Sacramental de la Esperanza de Triana (Sevilla) y la Sociedad Didáctico Musical “Banda de Música de Lucena”, tras el paso de María Stma. de la Paz.