Detenido un hombre acusado de matar al dueño de una bar con un arma de fuego en la localidad subbética de Almedinilla

27 de Agosto de 2025
Lugar donde han acorrido los hechos

La localidad subbética de Almedinilla vive momentos de profundo dolor y desconcierto tras el trágico asesinato de Antonio Rodríguez Jurado, de 65 años, conocido vecino y dueño durante décadas del Bar Oasis, uno de los establecimientos más conocidos del municipio.

El suceso tuvo lugar en la madrugada del miércoles en el interior del propio bar, situado en el Paseo del Romeral, cuando un hombre, cliente habitual del local y vecino de la localidad, disparó con una escopeta a la víctima sin que mediara discusión previa, según testigos presenciales, dirigiéndose posteriormente a su domilio. 

Fueron otros dos clientes que en ese momento se encontraban en el establecimiento quienes avisaron a la Guardia Civil, que acudió rápidamente al lugar de los hechos y activó el protocolo judicial tras la confirmación del fallecimiento por parte del personal sanitario. El cuerpo de Antonio fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Córdoba para la autopsia, mientras continúan las investigaciones para esclarecer los motivos del crimen.

La noticia ha sacudido por completo a la población. El propio alcalde de Almedinilla, Jaime Castillo, ha manifestado públicamente su consternación, afirmando que entre la víctima y el detenido "no había problemas, eran amigos", lo que incrementa aún más la incomprensión sobre lo ocurrido. “No tenemos explicación. Antonio era una persona muy querida, cercana, siempre disponible para todos. Nos ha dejado sin palabras”, expresó el regidor a la agencia EFE.

Tres días de luto oficial

Ante la magnitud de la tragedia, el Ayuntamiento de Almedinilla ha decretado tres días de luto oficial. Las banderas ondean ya a media asta en todos los edificios públicos como muestra de respeto y duelo.

En un comunicado, el consistorio ha transmitido sus condolencias a la familia y amigos del fallecido, y ha calificado el suceso de “profundamente doloroso e inesperado”.

Antonio Rodríguez Jurado no solo era conocido por su labor como hostelero, sino por su vínculo con el tejido social del municipio. Tras su jubilación, había cedido la gestión del Bar Oasis a sus hijos, pero seguía siendo una figura habitual en el local, donde compartía charlas y anécdotas con los clientes de siempre.

El municipio entero se ha volcado con su familia en estos momentos tan difíciles, mientras se espera que en los próximos días se conozcan más detalles de la investigación y del posible móvil del crimen.

Servicios
Agenda
Necrológicas
Farmacias de guardia
Teléfonos de interés