Salvador Serrano, director deportivo del CD Ciudad de Lucena, atendió a este periódico y analizó las claves del ascenso, la construcción de la plantilla y el futuro del proyecto celeste tras una temporada histórica. El club aracelitano ha confirmado su continuidad para la próxima campaña 2026-27.
Pregunta: ¿Qué se siente al haber logrado el ascenso?
Respuesta: Una satisfacción muy grande. En primer lugar, por todo el trabajo que se ha venido haciendo durante todos estos años atrás, desde la directiva con Jorge, con Pepe y demás, pasando por el anterior director deportivo, Juan, y por todo lo que son cuerpo técnico y jugadores. Todo ese trabajo acumulado durante años y, sobre todo, la temporada pasada, que fue la más cercana al objetivo, hacía que hubiese muchas ganas de conseguirlo por fin. Luego, a nivel personal, hay satisfacción por haberlo conseguido llegando nuevo al club.
P: ¿En qué momento vio claro que el equipo tenía nivel para ascender?
R: Ha sido algo que se ha ido produciendo poco a poco durante la temporada. Vas viendo que el equipo compite en todos los campos, que no ha habido ningún partido en el que el rival haya sido claramente superior y que, ante los equipos que a priori iban a estar luchando contigo por el ascenso, el equipo daba la cara y hacía partidos muy serios. Ahí empiezas a ver que se va fraguando la posibilidad de estar arriba. Después, lo que te lo confirma realmente es la manera de rehacerse tras las derrotas. Gracias a Dios no hemos tenido muchas, pero en esos momentos de duda, el equipo ha mostrado mucho empaque y mucha veteranía. Y, por encima de todo, la unión del vestuario. Ha habido una unión grandísima y eso se ha visto reflejado al final.
P: ¿Qué partido o tramo de la temporada considera que fue el punto de inflexión?
R: Creo que el principal fue la racha de once partidos seguidos sin perder. Ahí fue donde ya nos distanciamos del resto de competidores y donde dimos el golpe encima de la mesa de cara al ascenso. No sé si en años anteriores, en este grupo o en otros, se habrá dado una situación igual. Después, también ha sido clave la fuerza que hemos tenido como locales. En casa, no hemos perdido ningún partido. Todo han sido victorias y un solo empate. Eso habla muy bien del equipo y de la fortaleza que ha tenido durante toda la temporada.
“No me pongo medallas, me considero una piedra más dentro del proceso de la temporada”
P: ¿Te pones la medalla por haber acertado con los fichajes en verano?
R: No. Al final, uno intenta hacer el trabajo lo mejor posible. Esto es un deporte muy resultadista: si la pelota entra, somos todos muy buenos; si no entra, somos todos muy malos, y el primero yo. No me pongo ninguna medalla. Me considero una piedra más, un apoyo más o un pilar más dentro del proceso de la temporada. Los fichajes se hicieron en consenso con el míster y dentro de nuestras posibilidades económicas. Luego, muchas veces, no depende solo del fichaje, sino del rendimiento que da el jugador. Siempre digo que no hay buenos o malos fichajes, sino buenos o malos rendimientos. Hay jugadores que vienen de hacer temporadas muy malas y luego aquí se alinean los astros y todo sale bien. Igual que no me hundí cuando se decía al principio de temporada que el equipo iba a estar abajo, tampoco ahora me pongo medallas ni saco pecho. Hay que mantener la tranquilidad y seguir trabajando.
P: ¿Cómo se diseñó la plantilla para esta temporada?
R: Yo ya conocía la plantilla de la temporada anterior porque había visto varios partidos del Ciudad de Lucena. Luego, consensuándolo con el míster, fuimos marcando una idea de plantilla y el tipo de jugador que hacía falta. A partir de ahí, yo fui firmando lo que veía oportuno según los jugadores con los que tenía contacto. Se tocaron muchos jugadores. Había futbolistas del año anterior con los que queríamos contar, pero decidieron irse a otros clubes y ni siquiera escucharon nuestra propuesta. Con los que quisieron renovar y los nuevos fichajes, fuimos montando ese puzle que al final ha dado resultado.
P: ¿Se buscó una mezcla entre jugadores veteranos y jóvenes?
R: Sí, aunque sinceramente nunca me fijo demasiado en la edad del jugador. Es verdad que por reglamento tienes que tener al menos seis sub-23 en la plantilla, pero más allá de eso, yo miro el perfil del futbolista, lo que me transmite y lo que puede aportar. Me da igual que tenga 18 años, 26 o 31. Lo importante es el perfil y también el comportamiento en el día a día, el vestuario, el entrenamiento invisible… Todo eso suma.
P: ¿Cómo afectó la lesión de José Cruz a la planificación?
R: La baja de José Cruz fue muy sensible en todos los aspectos. Primero, a nivel personal, porque es un tío espectacular y un capitán con mucho peso en el vestuario. Y luego, dentro del campo, todos conocemos el nivel y la calidad que tiene. Fue un palo muy grande. Había dudas sobre cómo iba a reaccionar el equipo ante una lesión tan dura, y más tras verla en directo. Pero el equipo volvió a demostrar fuerza, unidad y ganas de seguir adelante. Incorporamos un jugador más para reforzar esa zona, pero con lo que teníamos demostramos que se podía sacar adelante.
P: Ha llamado la atención que Saturday no haya jugado hasta estar asegurado el ascenso.
R: No ha jugado antes, no porque no tenga calidad, sino porque el míster entendió que debía darle continuidad al trabajo que se estaba haciendo y confianza a los centrales que habían empezado la temporada y estaban rindiendo bien. Ese ha sido el motivo principal.

P: ¿Esperas muchos cambios en la plantilla para el próximo curso?
R: Lo que yo quiero posiblemente no sea exactamente lo que ocurra después, pero me gustaría mantener un bloque importante de esta temporada. Ojalá pudiera seguir alrededor de un 60 o un 70% de la plantilla. Luego, está el tema de las negociaciones y de que el jugador quiera seguir. Eso ya depende de muchos factores.
"Me reuniré con todos los jugadores para explicarles las intenciones que tenemos con cada uno"
P: ¿Qué posiciones consideras prioritarias para reforzar?
R: Primero quiero ver qué tenemos en casa. Una vez sepamos qué jugadores continúan, iremos buscando fuera lo que haga falta. Seguramente habrá que reforzar todas las líneas, no porque no tengamos nivel, sino porque puede haber jugadores que no sigan. Ahora mismo no puedo señalar posiciones concretas porque dependerá mucho de las renovaciones.
P: ¿Qué papel tiene la cantera dentro del proyecto?
R: Tiene un papel muy importante. La cantera es la base del club, la que te da fuerza, futuro y jugadores con hambre. Pero, como dije el día de mi presentación, aquí no se regala el dorsal a nadie. El jugador que llame a la puerta del primer equipo y demuestre que merece jugar tendrá oportunidades, pero debe demostrarlo antes en el filial o en juveniles y cuando venga a entrenar con el primer equipo.
"Se ha demostrado que el dinero no te garantiza el ascenso. Había equipos con presupuestos mayores y plantillas muy fuertes, como La Balona, Dos Hermanas, Atlético Central, el filial del Ceuta o Bollullos, entre otros"
P: ¿Hay alguna salida segura?
R: Todavía no. Primero tenemos que cerrar la continuidad de la dirección deportiva y del entrenador, aunque imagino que no habrá problemas. Después me reuniré con todos los jugadores para explicarles las intenciones que tenemos con cada uno y, a partir de ahí, se irán definiendo las posibles salidas.
P: Para terminar, ¿cómo se equilibra la ambición deportiva con un presupuesto inferior al de otros rivales?
R: Lo primero, es acertar con la plantilla y construir un grupo compensado, con mezcla de juventud y veteranía y gente con hambre. Después, está el trabajo diario, el trabajo espectacular del cuerpo técnico y la unión del vestuario. Eso hace muchísimo. Se ha demostrado esta temporada que el dinero no te garantiza el ascenso. Había equipos con presupuestos mayores y plantillas muy fuertes, como La Balona, Dos Hermanas, Atlético Central, el filial del Ceuta o Bollullos, entre otros. Nosotros estábamos ahí, en ese grupo de equipos que aspiraban a pelear por arriba. Y la diferencia ha estado en la plantilla equilibrada, el trabajo, la unión y el día a día. Además, este año hemos competido sin esa presión de “tener que subir sí o sí” y eso también nos ha dado tranquilidad para trabajar y dar el golpe en el momento adecuado.