LA CRÓNICA: Un Ciudad de Lucena ejemplar resiste y tumba a una perseverante U.B. Lebrijana (2-1)

Los guerreros de Dimas Carrasco finalizaron un encuentro con el agua al cuello después de que Giráldez en el tramo final redujese la ventaja alcanzada por el golazo de Zurdo y el tanto de Nacho. Una superioridad que podría haber aumentado si Henares no hubiese errado un penalti.

20 de Octubre de 2019
Los jugadores del Ciudad de Lucena celebran el primer gol del encuentro

Sonaba el "Color esperanza" de Diego Torres instantes previos al encuentro. Un color representado por un rosa en las segundas equipaciones del equipo local en apoyo a la lucha contra el cáncer de mama. Otra guerra a la que están adscritos los soldados de Dimas Carrasco es a la del liderato, una posición que volvían a defender tras haberse resarcido en su visita a Xerex del fiasco en Los Barrios y el empate contra el Utrera.

Arropados por otra gran entrada, el inicio no iba a ser fácil. Se escudaron en la trinchera hasta que aflojara el ritmo una vertiginosa Lebrijana que desafió a la igualdad con diversos contraataques ejecutados con gran verticalidad. Uno de estos propició una falta cercana que, tras ser sacada rápidamente, Javi Cuenca repelió in extremis.

Quien sí sacó verdadero provecho del balón parado fue Zurdo desde el costado derecho. Fijó su objetivo en la escuadra más lejana y, tras rozar en la testa de un zaguero, el centro envenenado se tornó imposible para el guardameta. Tan solo tres minutos después volvió a repetir lanzamiento pero con distinta resolución.

El tanto les recargó las pilas para presionar como perros de presa y amenazar la portería rival. De esto último es experto Javi Henares, uno de los máximos anotadores de la categoría. Sin embargo, enfrente se encontró con Iván Ares, quien le negó hasta tres goles. Primero rechazó por partida doble una ocasión perpetrada por la testa del delantero malagueño. Este se echó de nuevo las manos a la cabeza en el ocaso del primer acto, instante en el que Iván volvió a adivinar sus intenciones. Esta vez fue con un penalti provocado por Erik Aguado, quien fue derrumbado al pisar el área.

En los prolegómenos del segundo episodio se escuchó en el estadio la mítica canción de "Resistiré". Era la consigna del Ciudad: resistir a una ventaja mínima. Y que mejor manera de defender un resultado que atacando. Así lo entendieron y así lo plasmaron sobre el césped pese a no estar precisos de cara a gol. Erró primero Luismi desde mitad de campo y después Mario tras una gran jugada asociativa. Sin embargo, la más clamorosa estuvo, de nuevo, en el golpeo de Zurdo. Esta vez el lateral se topó con el larguero y con la duda de sus compañeros a la hora de aprovechar el despeje.

 Donde sí estuvieron pendientes fue a la salida del córner botado por Mario. El balón cruzó toda el área y, después de varias prolongaciones, alcanzó la red gracias a un Nacho sellado en el poste. El tanto, sin embargo, sirvió de alarma para el conjunto sevillano. Regresaron a su forma inicial y, lo que parecía un desenlace tranquilo, se transformó en un sobresalto para los locales.

Giráldez, a falta de un cuarto de hora para la conclusión, redujo la ventaja al transformar de primeras el centro al corazón del área de Tete. Llevaron el partido al terreno de idas y vueltas pero ni el cabezazo de Andrés rechazado por el poste ni el disparo cruzado del mencionado Tete cruzaron la línea de gol.

Alcanzado el descuento, Javi Cuenca se tuvo que lucir en el fusil lejano de Andrés. Sin embargo, el tiempo se agotó, lo que provocó el alivio de un Ciudad de Lucena que sigue más líder que nunca tras materializarse la derrota del Betis Deportivo, su escolta y próximo rival en el próximo partido intersemanal.

Servicios
Agenda
Necrológicas
Farmacias de guardia
Teléfonos de interés