Un pensamiento insistente (Crónica del partido Lucena 1 Huracán 0)

26 de Mayo de 2013
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MANUEL GONZÁLEZ @m_gonzalezgcia
Cansancio revuelto con turbación. Tiempo inquieto tras abandonar el Ciudad de Lucena. Pasarán los minutos. Las horas. Y en la memoria fotográfica de los integrantes del Lucena irán sucediéndose como ráfagas luminosas las ocasiones de lo que pudo ser y no fue. Un chut de Fernando solo ante Paco. Otro más segundos después con los mismos protagonistas. El zurriagazo de Juanjo entremedias. Contragolpes diluidos. El inesperado tiro al larguero de Curro Vacas. Los centímetros que le faltaron a Carlos Martínez. La balanza se compensará al recordar las trascendentales paradas de Limones en el lapso de tiempo impetuoso del Huracán. No obstante, el regusto del primer careo entre el Lucena y el Huracán solo rozará la dulzura absoluta. Ningún celeste paralizará la idea de que Paco pudo ser batido alguna vez más.

El campo seco, la presión ambiental y el excelso despliegue físico del Lucena desdibujaron y retuvieron al Huracán hasta que el encuentro se hizo adulto. El lógico, aunque sostenido, decaimiento de los locales espoleó a los de Nico Estévez en la mitad del segundo acto. Las acciones a pelota quieta desde los laterales generaron peligro en la portería del Lucena. Ahí estaba Limones. El nombre futbolístico del guardameta local se situó primero en la lista de los más coreados por la hinchada lucentinista.

Es una máxima de la temporada en curso. El Lucena siempre responde cuando se enfunda la camiseta en un partido decisivo. Esta es una característica de los equipos grandes. No se amilana, ni se agarrotan los músculos. Al contrario. Todos los futbolistas de Rafael Carrillo, Falete, expusieron su versión más brillante.

A los jugadores del Huracán les pesaban toneladas sus piernas. Los movimientos sin balón era inexistentes y la desesperación la ejemplificó un Capdevila fuera de sí. Salvo la inclusión de Javi Salero por David Fas en la vanguardia del Huracán, las alineaciones se ciñeron al guion previsto. La globalización también afecta a la Segunda División B y los conocimientos mutuos evitan sorpresas.

La ubicación de Capdevila junto a Carreño en la punta del cuadro franquirrojo fue el único regate táctico de Nico Estévez. La habilidad del zaragozano en el juego volátil explicó esta fórmula. Falete prefirió la garra a la calidad. Por esto, Fede completó el centro del campo y Álex Quillo aguardó en el banquillo. Los desplazamientos en largo y los latigazos al cuero en la defensa caracterizaron a ambos conjuntos.

El Lucena se asoció más de lo previsto. Juanjo alternaba la banda izquierda la zona ancha para coaligarse con Sarmiento, Jesús Lanza y Fede. El Huracán recuperaba la pelota y apretaba el botón del contragolpe. Sin éxito. El sistema defensivo de Nico Estévez –dos líneas de cuatro delante de Paco- lo quebraron los carriles del Lucena. Cruz y Carlos Martínez, por la derecha, y Germán y Juanjo, en la zurda, cruzaron sin pausa un río navegable.

El gol de Obregón estaba sellado con la marca del Lucena. Acción de estrategia, una jugada continuada, penetración y regate en el costado y testarazo. Curro Vacas ejecutó un saque de esquina que prosiguió con un esférico en la banda derecha propiedad de Carlos Martínez. El inspirado extremo cordobés rompió a su par y centró con precisión para que Obregón se impusiera indiscutiblemente en las alturas. Paco tocó el balón en el aire antes de que se adentrara por su escuadra izquierda.

El Lucena esperaba al Huracán con un 4-5-1. Once futbolistas fusionados en un corazón sobrado de pulsaciones. El capitán Sarmiento meritó para el sobresaliente. ¿Cuántos Sarmientos había en el campo? El pivote cordobés cubría con sabiduría y experiencia sus carencias físicas y su omnipresencia impresionó a cualquier humano.

El encuentro se deshilvanó en el segundo acto. La aguja del depósito local comenzó a coquetear con la reserva y el Huracán se valió de ello para saludar con más periodicidad a un Limones que salvó un gol seguro con una palomita artística. Pese a todo, la primera oportunidad en el segundo acto también la firmó el Lucena.

Los de Falete querían más. De haber levantado sus cabezas los fundadores de algún contraataque del Lucena el resultado tal vez hubiera sido más abultado. Limones se convirtió en un triángulo para tapar un obús de Carreño tras aceptar un envío en diagonal y anticiparse a la retaguardia celeste. El campo se volcó hacia el lado del Lucena en el tramo final, no sin permanecer las acometidas celestes en el hogar de Paco.

Una operación triple de Fernando y Juanjo es el lamento local. El ariete sevillano erró hasta dos veces en solitario contra Paco. El extremo castellano-manchego tiró sin cambiar la marcha y repelió Amarilla. El mismo central cabeceó en la otra área con una autoridad nítida. El cuero terminó sin atisbar a Limones. En el tramo final, apoderarse de cada balón dividido era un triunfo incalculable. La batalla final en Manises se prevé ardiente. Manda el Lucena.
 
FICHA TÉCNICA:
1.-LUCENA CF: Limones, Cruz, Curro Vacas, Obregón, Germán, Sarmiento, Jesús Lanza, Fede, Carlos Martínez (Javilillo, min.67), Fernando (Alfaro, min.91) y Juanjo (Álex Quillo, min.82).
0.-HURACÁN VALENCIA CF: Paco, Alexis (Akapo, min.83), Tomás Ruso, Amarilla, Gomis (Pomares, min.37), Javi Rubio, San Julián, Javi Salero, Omar, Capdevila y Carreño (Morgado, min.67).
GOL: 1-0, min.18: Obregón.
ÁRBITRO: Sánchez Laso, del colegio extremeño. Amonestó a los visitantes Capdevila, y Pomares y a los locales Fernando, Curro Vacas, Carlos Martínez, Germán y Jesús Lanza.
INCIDENCIAS: Partido perteneciente al partido de ida de la primera eliminatoria de la fase de ascenso a Segunda División, disputado en el estadio Ciudad de Lucena en presencia de unos 3.000 espectadores.
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