Lucena tiene una economía sólida y diversificada, pero su futuro depende de resolver con urgencia cuatro debilidades: la transformación digital, la sostenibilidad, la falta de talento cualificado y las infraestructuras. Así lo ha defendido el alcalde, Aurelio Fernández, en la ponencia con la que ha cerrado el III Encuentro Empresarial Ciudad de Lucena, organizado por el Centro Comercial Abierto Eliossana.
El regidor lucentino ha planteado una idea central: la ciudad no puede limitarse a conservar el liderazgo económico alcanzado, sino que debe “seguir creciendo mejor”, con empleo de calidad, oportunidades para los jóvenes y capacidad para atraer inversiones. “El liderazgo económico no se conserva simplemente por haberlo alcanzado. Hay que defenderlo cada día”, ha advertido.

Una economía que ya genera actividad
Fernández ha querido partir de los indicadores que, a su juicio, demuestran la fortaleza del tejido productivo lucentino. Lucena cuenta con 3.557 empresas, de las que aproximadamente el 90% son pequeñas y medianas compañías, y alcanza una densidad de 82,56 empresas por cada mil habitantes.
“Lucena no es solamente una ciudad que tiene empresas. Lucena es una ciudad que tiene cultura empresarial”, ha subrayado el alcalde, quien ha insistido en que las grandes compañías necesitan un entramado de pymes, autónomos, talleres, comercios y servicios especializados.
La ciudad registra 18.712 afiliaciones a la Seguridad Social y más de 1.500 personas procedentes de otros municipios trabajan en empresas lucentinas, un dato que, según Fernández, confirma su función como centro de empleo y oportunidades para todo el entorno.
El desempleo también ha mejorado: de 4.633 personas en 2015 se pasó a 2.813 al cierre de 2025, una reducción del 39,3%. En octubre de 2026, la cifra se situaba en 2.602 desempleados. Aun así, el alcalde ha pedido no conformarse: “Tenemos que seguir trabajando para generar más empleo, pero también para que sea un empleo cada vez más estable, cualificado y con mejores perspectivas de futuro”.
Los grandes retos del futuro inmediato
El alcalde ha identificado cuatro grandes retos para que Lucena mantenga su crecimiento en los próximos años. El primero es la transformación digital: inteligencia artificial, automatización y análisis de datos deben llegar también a pymes, comercios y autónomos, y no quedarse solo en las grandes industrias.
El segundo es la sostenibilidad entendida como una oportunidad económica. Fernández ha defendido que la eficiencia energética, la reducción de residuos y el aprovechamiento de recursos pueden reducir costes y abrir nuevos mercados, especialmente en un municipio con empresas ya vinculadas a la transición energética.
El tercero es el talento. El alcalde ha alertado de que la falta de profesionales cualificados puede convertirse en un freno para los proyectos empresariales, en un contexto de automatización, robótica e inteligencia artificial. “No podemos permitir que esas dos realidades avancen por separado”, ha dicho, refiriéndose a las empresas que no encuentran perfiles y a los jóvenes que buscan oportunidades.
El cuarto reto, y quizá el más estratégico, es el de las infraestructuras. Para Fernández, Lucena necesita avanzar en suelo industrial, modernizar sus polígonos, mejorar comunicaciones y garantizar capacidad eléctrica. “La futura subestación y las actuaciones necesarias sobre las líneas de alta tensión son fundamentales para desbloquear posibilidades de desarrollo industrial y urbanístico”, ha afirmado.
“Una inversión que no puede desarrollarse por falta de infraestructuras es una oportunidad que corremos el riesgo de perder”, ha añadido el regidor, quien ha pedido pasar “del diagnóstico a la acción”.
Apoyo de todas las administraciones
Fernández ha reclamado el compromiso de todas las administraciones –Ayuntamiento, Diputación, Junta de Andalucía y Gobierno de España– porque, en su opinión, “las empresas necesitan soluciones, no debates interminables sobre quién tiene que resolver cada problema”.
A la Junta de Andalucía le ha pedido reforzar la Formación Profesional para que la oferta formativa responda a las necesidades reales de la industria, así como avanzar en la Autovía del Olivar, especialmente en el tramo entre Lucena y Puente Genil. También ha exigido colaboración para resolver las necesidades eléctricas que condicionan el desarrollo de la ciudad.
Al Gobierno de España le ha reclamado mejores conexiones por carretera y ferrocarril, con una red ferroviaria “segura, fiable y capaz de responder a las necesidades de Andalucía”. El alcalde ha vinculado los problemas de la alta velocidad entre Andalucía y Madrid con la actividad empresarial lucentina: afectan a desplazamientos profesionales, clientes, proveedores y representantes comerciales.
“Lucena no pide privilegios. Pide infraestructuras y servicios a la altura de su capacidad económica, de sus empresas y de las oportunidades que puede generar”, ha sentenciado Fernández, antes de exigirse también al Consistorio agilidad, planificación y escucha permanente al tejido empresarial.
El papel del Ayuntamiento
El alcalde ha defendido que el Ayuntamiento no debe sustituir la iniciativa privada, sino acompañarla y eliminar obstáculos innecesarios. Entre las medidas que ha anunciado o reivindicado figuran la simplificación administrativa, el acompañamiento a inversores, la planificación urbanística, la disponibilidad de suelo industrial y el mantenimiento de una interlocución directa con las empresas.
También ha citado iniciativas como Lucena Emprende, las ayudas al comercio y las campañas de bonos al consumo, además de proyectos de transformación urbana financiados con fondos europeos. El futuro aparcamiento de la Huerta del Carmen ha sido presentado como una actuación clave para mejorar la accesibilidad de una zona comercial y administrativa.
“Quiero que el Ayuntamiento sea una institución con la que puedan contar cuando tienen un proyecto”, ha concluido el alcalde, quien ha fijado cinco prioridades: innovar, convertir la sostenibilidad en oportunidad, reforzar la proyección exterior, apostar por el talento y consolidar a Lucena como uno de los grandes motores industriales de Andalucía central.
