El Ayuntamiento de Lucena no contempla, al menos a corto plazo, la adquisición de suelo destinado al desarrollo de polígonos industriales de gran superficie. Así lo ha confirmado hoy la concejala de Urbanismo, Charo Valverde, a preguntas de LucenaHoy.
Valverde explicó que, en la mesa de trabajo creada el pasado mes de febrero, a iniciativa del grupo municipal socialista, para evaluar posibles alternativas para atraer a grandes empresas, especialmente del sector logístico e industrial, que requieren parcelas de entre 200.000 y 300.000 metros cuadrados, se valoró una modificación del Plan General de Ordenación Urbana para facilitar la obtención de suelo de estas características. Sin embargo, Valverde ha explicado que tras varias reuniones técnicas y jurídicas, se llegó a una conclusión clara: el Ayuntamiento no dispone actualmente de suelo público de gran tamaño que pueda destinarse a estos fines.
"La parcela más grande que tenemos es la aprobada por el pleno para el centro de transportes, de unos 80.000 metros cuadrados, una superficie claramente insuficiente para lo que demandan muchas empresas logísticas", señaló la edil. En las sesiones previas al verano, los técnicos constataron que no existen terrenos municipales con la dimensión que requieren este tipo de inversiones.
Localizar suelo y poner en contacto a las partes
A pesar de ello, el consistorio no renuncia a facilitar la implantación de grandes empresas en el término municipal. La estrategia actual se centra en la localización de terrenos privados susceptibles de ser utilizados para este tipo de proyectos. En palabras de Valverde, "se trata de tener identificadas esas parcelas y a sus propietarios para, en caso de que llegue alguna empresa interesada, poder actuar como mediador" entre ambas partes.
Lo que sí ha descartado es que el Ayuntamiento tenga previsto adquirir nuevas parcelas para su posterior desarrollo como suelo industrial de titularidad pública. "El Ayuntamiento no se encuentra en situación de afrontar una operación de ese tipo", afirmó.
Esta postura supone una línea de actuación centrada en la colaboración público-privada, donde el consistorio no actúa como promotor directo, pero sí como facilitador de oportunidades. "Si una empresa llega pidiendo una gran superficie, el objetivo es poder canalizar ese interés hacia los propietarios privados ya localizados", explicó Valverde.