El Colectivo VitiVinum, formado por viticultores, lagares, cooperativas y bodegas de la DOP Montilla-Moriles, ha reclamado una actuación urgente y coordinada de las administraciones ante las dificultades que están encontrando para contratar trabajadores durante la Vendimia 2026. Una situación que, según advierte, se agrava cada año y amenaza con comprometer la recolección en los municipios que integran la demarcación vitivinícola, entre ellos Lucena.
La organización recuerda que la vendimia concentra una elevada demanda de mano de obra durante un periodo corto y especialmente intenso. La uva debe recogerse cuando alcanza su punto óptimo de maduración, por lo que cualquier retraso puede provocar pérdidas de calidad, un aumento de los costes de producción e incluso que determinadas parcelas no puedan recolectarse a tiempo.
Ante esta situación, VitiVinum solicita a Extranjería, los servicios públicos de Empleo, la Junta de Andalucía, los ayuntamientos, la Diputación de Córdoba, el Consejo Regulador y las organizaciones agrarias que estudien soluciones conjuntas. Entre sus propuestas figura una mayor coordinación entre las campañas agrícolas y los programas públicos de contratación temporal, como el Programa de Fomento de Empleo Agrario (PFEA), los planes provinciales de empleo y las iniciativas municipales.
El colectivo también plantea revisar la compatibilidad de determinadas prestaciones y subsidios por desempleo con los trabajos agrícolas temporales. A su juicio, la protección social debe mantenerse para quienes la necesiten, pero articulándose de forma que aceptar una oferta legal de empleo durante la vendimia resulte económicamente atractivo y no perjudique injustificadamente al trabajador.
Otra de las cuestiones señaladas es la situación de las personas extranjeras que residen en la comarca y desean trabajar, pero que todavía no disponen de autorización administrativa para hacerlo. VitiVinum pide que se establezcan procedimientos legales más ágiles, urgentes o excepcionales para aquellas personas que cumplan los requisitos y cuenten con una oferta real de empleo en una campaña agrícola.
Los viticultores sostienen que su intención es realizar contrataciones plenamente legales, con alta en la Seguridad Social, salarios conforme al convenio, prevención de riesgos laborales y todas las garantías correspondientes. Por ello, reclaman una simplificación de los trámites burocráticos y un refuerzo de los mecanismos públicos de intermediación para conectar a desempleados y empresas agrícolas que necesitan incorporar trabajadores.
VitiVinum aclara que sus reivindicaciones no persiguen reducir el empleo público ni limitar los programas sociales, sino evitar que estos coincidan y compitan con campañas estratégicas que necesitan una concentración extraordinaria de trabajadores. “Los agricultores no estamos solicitando privilegios. Estamos solicitando trabajadores y mecanismos legales que permitan contratarlos”, señala el comunicado.
El colectivo advierte finalmente de que la falta de mano de obra pone en riesgo una actividad esencial para la economía, el paisaje y la identidad de Montilla-Moriles. La continuidad de los viñedos, subraya, sostiene a bodegas, lagares, cooperativas, empresas auxiliares, el turismo y numerosos puestos de trabajo en el medio rural. “La vendimia no puede aplazarse varios meses. Cuando la uva está madura, hay que recogerla”, concluye.