El PSOE se humilla y a Izquierda Unida se le moja la pólvora

05 de Junio de 2011
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Personalmente no albergo ninguna duda de que dos de las formaciones minoritarias de nuestra ciudad, IU y PSOE rubricarán un acuerdo en el Ayuntamiento para gobernar los próximos cuatro años. Se ha juntado –como dice el sentir popular-,  el hambre con las ganas de comer; el hambre de IU de aprovechar las fisuras que le deja la legislación electoral para tocar poder, (siendo, con mucha diferencia, la tercera fuerza política en número de votos), al ser esta la única posibilidad de hacerlo, ya que tienen asumido que nunca ganarán unas elecciones,(a pesar de insistir machaconamente en que los lucentinos son mayoritariamente de izquierdas) y así relegar a la oposición a la candidatura más votada por los ciudadanos a los que dicen representar y defender. Y las ganas de comer – mejor, de seguir comiendo-, que exhibe el PSOE, no dudando en unirse a quién le ha humillado reiteradamente en los cuatros años pasados en un, por lo que vamos viendo, grandilocuente, sobreactuado y tremendista ejercicio de la oposición.
 
Fue sencillamente patético ver y oír en la Tv local, manifestarse al Sr. Villa (Miguel) sobre ese pacto, en un tono hasta ahora desconocido de  moderación, pausado, precavido, conciliador, aseado en sus expresiones y de una corrección versallesca para quién ha sido la bestia negra del Sr. Bergillos y su equipo durante el pasado mandato corporativo. Explicó cómo él en realidad no quiso acusar a Bergillos de ser el peor alcalde de Lucena, que eso él no lo piensa y que fue fruto de un calentón. Con tan sonado precedente, para apreciar la verdadera credibilidad de Villa, tendría que explicar a los vecinos a los que él se dirige, si tampoco piensa que Bergillos sea un cobarde en política, aunque se lo haya dicho a la cara y públicamente; si tampoco piensa que ha estado próximo a la prevaricación y a la corrupción política, como le endilgó a propósito del famoso pacto secreto con los trabajadores de las piscinas municipales –por cierto, ejemplo de transparencia política donde los haya-,  si tampoco le considera un auténtico chapuzas, como le ha espetado en más de una ocasión; O, si tampoco piensa que el PSOE, con el que ahora pacta, es un partido de derechas, igual que el PP, como manifestó con desparpajo, en presencia del propio Bergillos en la noche de inicio de la pasada campaña electoral. Habrá que dar por supuesto que no, que el Sr. Villa, no piensa nada de eso de su actual pareja de baile, Sr. Bergillos, y que todos esos improperios fueron fruto de otros momentos políticos. Pero al ciudadano, al vecino, que presencia atónito ese ejercicio de trasformismo sí habrá que explicarle en qué momento dice IU, por boca de Villa, la verdad, antes en la oposición o ahora en este baile previo al yacimiento político que ambos ya ansían porque ha habido guiño al mirarse y por eso saben que el final será compartir la cama.
 
Desconocemos el concreto contenido del pacto, que según dicen está aún por escribir, pero dejando por ahora el futuro, sí es necesario exigir a los pactistas que expliquen cómo quedan los asuntos en los que sus posturas se han manifestado hasta ahora diametralmente opuestas e irreconciliables, léase campo de golf; plaza de toros, Empresa Mixta de Aguas; forma social de Serviman; religiosidad y tradiciones de Lucena; cesión de parcela para la construcción nueva parroquia; ocupación por la Junta de Andalucía de los suelos para Autovía del Olivar; obras del río; acceso de los trabajadores de las piscinas al empleo público; gestión de la disciplina urbanística; recuperación de la gestión de los impuestos municipales, etc. Ya ha dicho algo sobre eso, el siempre tan agudo y nunca bien ponderado Sr. Bergillos, al manifestar que los miembros de IU “gobernando con nosotros verán la luz y conocerán claramente la verdadera realidad de esos asuntos”, lo que, al parecer, les ayudará a cambiar su postura previa sobre los mismos. Estas manifestaciones por increíbles que parezcan son ciertas, eso al pié de la letra, supone que estando en el gobierno municipal  parece ser que se ve la luz (o se ve más luz) y se conoce otra realidad, esto tendrá que explicarlo ahora Bergillos, porque como miembro de la oposición que he sido y que me propongo firmemente seguir siendo, me pregunto ¿es que no se nos traslada toda la realidad de las cosas? ¿qué ha querido decir con eso?. Y lo de la luz ¿qué quiere decir?, desde aquí se lo demando con vehemencia.
   
La decisión de pactar y con quién pactar, no ha sido en esta ocasión impuesta desde instancias superiores de las formaciones políticas a las que nos venimos refiriendo, por lo que tal decisión hay, necesariamente que situarla, en la exclusiva voluntad de los dirigentes locales, a ellos por tanto les corresponde explicarla y desde luego también su contenido y objetivos –que suponemos totalmente confesables en ambos interlocutores-. Ahora bien, lo que no podemos aceptar si queremos ser serios, es que al PP se le excluya de cualquier pacto o simplemente que no se le deje gobernar en minoría como lista más votada que ha sido, porque es de derechas (ya hemos dicho que esa misma consideración le merecía al Sr. Villa el PSOE, hace a penas quince días). Tenemos sobre la mesa la gestión del Ayuntamiento de Lucena, donde las ideologías quedan en segundo plano. Emplazo desde aquí al Sr. Villa a que analice el porcentaje de votos coincidentes que hemos efectuado, como grupos de la oposición, en el pasado mandato, juntos –PP e IU- frente al PSOE, ya le adelanto que ha sido abrumador. Y, por otra parte, ¿ha analizado IU el programa electoral del Partido Popular?, creo sinceramente que no, porque de haberlo hecho tendrían que reconocer una coincidencia programática de al menos el 80%, sobre la que habría base más que de  sobra para gobernar con pacto o con seguimiento desde fuera del gobierno. Esto último es aplicable al PSOE, es decir, que sobre los respectivos programas electorales hay margen más que suficiente para acordar y convenir un pacto estable de gobierno.
 
Es necesario concluir, por tanto, que las razones que llevan a esa exclusión del PP, sí son verdaderamente inconfesables. Antes con decir que es de derechas, para algunos, era argumento suficiente, ya afortunadamente no. El Partido Popular es una formación política mayoritaria en España, en Andalucía y en Lucena, con vocación y práctica de gobierno, ahora más que nunca, profundamente democrática, que asume y  aplica de forma contrastada todos y cada uno de los principios constitucionales sobre los que se basa nuestro actual estado de convivencia y de organización política. Se ha acabado el tiempo de los apestados, ustedes pueden seguir jugando a derechas e izquierdas, pero los ciudadanos quieren soluciones y que se invierta el actual estado de cosas y lo que ahora han dicho es que eso lo tiene que hacer el PP, por todo lo que hagan, desoyendo ese mandato, deberán responder ante ellos.
   
José Mª Morillo-Velarde Seco de Herrera.
Concejal en Funciones y Electo del PP en el Ayuntamiento de Lucena
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