"¿Una puta vida?, por Alfonso Jiménez

Alfonso Jiménez
Escritor
12 de Mayo de 2014
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Se la veía muy segura de sí misma. Soraya, la vicepresidenta del Gobierno, parecía caminar impertérrita por entre las olas "barcenosas" de la política y no esperaba la interpelación de la otra Soraya, la portavoz socialista. Cuando ésta le recriminó en el Congreso que la "Vicetodo" había percibido casi 600.000 euros en sobresueldos, Sorayita se cabreó y, sin desmentir lo de los sobresueldos, al parecer en A y por transferencia, comentó airada que en "su puta vida había recibido un sobre".
 
 No parece muy apropiado, incluso resulta indignante, autocalificar como "puta" la vida de una persona que, entre otros, arroja los siguientes datos:
- A los 23 años acabó la licenciatura en Derecho. No consta si lo hizo con beca estatal.
- Con 27 años consigue plaza como Abogada del Estado.
- En el año 2.000 pide excedencia y se pasa a la Política, en donde Rajoy, por entonces Ministro, la escoge como Asesora.
- En el 2004, la incluye en la lista de las generales, accediendo de rebote al escaño dejado por Rato.
- En las elecciones del 2008 repite en la lista por Madrid, resultando elegida como Diputada.
- Tras las elecciones del 2011, Rajoy la nombra Vicepresidenta, Ministra de la Presidencia y portavoz del Gobierno, tres cargos que la convierten en la Vicetodo y que, al parecer, le proporcionan sueldo y sobresueldo que, en total, superan los 12.000 euros mensuales. Tiene poder en todos los campos y, según la prensa, la acompañan 7 guardaespaldas en muchos actos.
 
 Está casada y es madre de un niño. Su esposo deja la abogacía del Estado en el 2012 al ser contratado como asesor de Telefónica con un sueldazo casi similar. Entre ambos, acumulan un patrimonio envidiable. Como se puede comprobar, ésta es la "puta vida" que lleva la Vicepresidenta y de la que se ha quejado ante la prensa. En 11 años ha escalado por sus méritos, y también por nombramientos a dedo, grandes cotas de poder en la política de España.
 
¿Qué más puede pedir Sorayita? Resulta ofensivo que ella se lamente de su vida, en un país como España, en donde cientos de abogados/as con sus mismas o parecidas cualidades se prestan a trabajar en algunos bufetes sin derecho a percibir el salario mínimo. (Conozco un caso en el que no percibe ni la mitad).
 
¿No es vergonzoso quejarse de su vida de éxito en un país, en el que jóvenes con licenciaturas, máster y hablando idiomas se tienen que marchar al extranjero para buscarse el sustento, aunque sea sirviendo pizzas? ¿No es penoso que miles de periodistas hayan sido despedidos de sus trabajos y se hayan  tenido que marchar a otros países, en donde subsisten fregando platos y en pisos patera?.
 
Puteante es la situación en la que se encuentra el medio millón de españoles que han sido estafados con las preferentes. Terrible es la vida de los cientos de miles despedidos de sus trabajos con más de 50 años, por obra y desgracia de la Reforma Laboral. Dolorosa es la tragedia que sufren las 176.000 familiares de enfermos dependientes, a los que se les ha cortado de un plumazo la ayuda económica que recibían. Amarga es la faena que les han jugado a miles de jóvenes españoles a los que le han sido recortadas, y en muchos casos suprimidas, sus becas de estudio. Terrible el panorama que les espera a los 2 millones de familias que tienen a todos sus miembros en paro y se encuentran al borde del desahucio.
 
 No, señora Vicepresidenta, no ofenda con su cabreo a los millones de españoles que sufren verdaderamente el drama de esta crisis que no crearon. Usted, con 43 años, tiene la vida resuelta. Usted no lleva una "puta vida". Usted vive de "puta madre". Con perdón.