Las asociaciones ecologistas Mejorana y Enea han trasladado su “desencanto” con el desarrollo de las obras que se ejecutan en la carretera de la Sierra de Aras para la construcción de un acerado, una actuación promovida y financiada por la Diputación de Córdoba. En un comunicados, ambos colectivos consideran que la intervención está suponiendo un importante "despropósito medioambiental y urbanístico”.
Entre los aspectos más criticados figura la gran cantidad de hormigón empleada en el itinerario peatonal proyectado a lo largo de la vía. Según denuncian, esta solución constructiva rompe la armonía con el paisaje natural de la sierra y constituye, en su opinión, una clara “agresión paisajística” en un enclave que debería priorizar la conservación ambiental.
Las asociaciones también alertan del deterioro sufrido por varios ejemplares de encina (Quercus ilex) situados en la margen derecha de la bajada desde el santuario. De acuerdo con su denuncia, durante los trabajos se han partido ramas con maquinaria pesada en lugar de realizar podas controladas para facilitar el trazado de la obra.
A estos daños se suma la eliminación de matorrales y vegetación autóctona para la construcción de taludes que sustentan el nuevo acerado, así como la desaparición de alcorques sin que se haya previsto la plantación de nuevos árboles que garanticen zonas de sombra en el futuro.
Para Mejorana y Enea, el impacto ambiental de la obra contrasta con las declaraciones realizadas en su momento por el presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, quien defendió en julio de 2025 que la actuación supondría una solución “sostenible y natural”.

Críticas a la ejecución por parte de la Diputación y la falta de supervisión municipal
Los colectivos ecologistas también cuestionan la forma en que se están ejecutando los trabajos, que califican de “errática, incontrolada y no supervisada”. En este sentido, reprochan al Ayuntamiento de Lucena su falta de seguimiento de la obra, pese a tratarse de una actuación que afecta directamente a un espacio natural emblemático del municipio.
Asimismo, aseguran que las intervenciones realizadas sobre las encinas podrían contravenir las recomendaciones técnicas y la normativa autonómica que regula este tipo de actuaciones, que establece limitaciones en la poda y exige que los trabajos se realicen con herramientas adecuadas y por personal cualificado.

Ante esta situación, las asociaciones han solicitado explicaciones tanto a la Diputación de Córdoba como al Ayuntamiento de Lucena. Además, reclaman que se lleve a cabo una poda adecuada de los árboles dañados para evitar que los cortes y desgarros provocados puedan favorecer la aparición de plagas o enfermedades que afecten al resto del arbolado.
Mejorana y Enea subrayan que la Sierra de Aras constituye uno de los espacios naturales más representativos del entorno de Lucena, por lo que consideran imprescindible que cualquier actuación en la zona se planifique y ejecute con criterios estrictos de conservación del paisaje y de la flora autóctona.