El Ayuntamiento estudia cómo colaborar en la reparación de los graves daños estructurales de la parroquia de la Sagrada Familia

El recalce del edificio histórico para evitar el avance de los problemas estructurales detectados podría superar los 300.000 euros, sin incluir la reparación posterior de los daños ocasionados en suelos, muros y cubiertas

16 de Marzo de 2026
Parroquia de la Sagrada Familia. Foto: Turismo de la Subbética
Parroquia de la Sagrada Familia. Foto: Turismo de la Subbética

El alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, ha reconocido este lunes la preocupación por el estado estructural del edificio histórico que alberga la actual parroquia de la Sagrada Familia. El regidor ha explicado que el Ayuntamiento está analizando la situación para estudiar de qué manera podría participar en la búsqueda de soluciones a un problema que, según las primeras valoraciones técnicas, requeriría una intervención de gran envergadura.

Fernández ha señalado que el deterioro del inmueble, propiedad de una fundación del Obispado de Córdoba, no es reciente, aunque las últimas borrascas han agravado la situación. El alcalde recordó que ya visitó el edificio hace algún tiempo tras mantener conversaciones con el párroco, Fernando Martín, quien le trasladó entonces la preocupación por el estado del templo. 

 

Una inversión inicial de 300.000 euros

Los estudios preliminares apuntan a que la solución pasaría por el recalce integral del edificio para estabilizar su estructura, una actuación que podría situarse inicialmente en torno a los 300.000 euros. Esta cifra correspondería únicamente a la intervención básica necesaria para consolidar el inmueble y no incluiría los trabajos posteriores de reparación de los daños ya visibles en suelos, paredes y techos. 

Ante este escenario, el Ayuntamiento estudia qué margen de actuación tiene para contribuir a la solución del problema, aunque el propio alcalde ha reconocido las limitaciones económicas municipales para afrontar una obra de estas características en un edificio de titularidad religiosa. En este sentido, Fernández ha avanzado que su intención es mantener contactos con la Diputación de Córdoba y la Junta de Andalucía para explorar posibles líneas de ayuda o subvenciones que permitan abordar la recuperación del edificio, pieza relevante del patrimonio local. Asimismo, ha indicado que el Obispado también deberá participar en el esfuerzo necesario para acometer la intervención.

Además del valor patrimonial del inmueble, el alcalde ha recordado la función social que cumple actualmente el edificio, ya que en sus instalaciones se encuentra el comedor social de la parroquia, un servicio que presta atención a numerosas personas en situación de necesidad. Por ello, el Ayuntamiento considera prioritario buscar una solución que permita consolidar el edificio y evitar que el deterioro continúe agravándose en los próximos meses.

 

Unos problemas arrastrados por este edificio histórico

La actual parroquia de la Sagrada Familia se asienta sobre el antiguo convento fundado en 1713 por los Franciscanos Descalzos (Alcantarinos) en la que ya era ermita de la Virgen del Valle. Desamortizado en 1835, hasta finales del siglo pasado, principios de este no fue ocupado por otra comunidad religiosa. Destinado muchos años como Casa Asilo de los Ancianos Desamparados, a inicios de la década de los ochenta se convirtio en uno de los Hogares de la obra de Jesús Abandonado de la mano de Prudencio Uzar, que acometió, mediante aportaciónes ciudadanas y distintas ayudas la recuperación de un edificio que se encontraba en una pésima situación para su uso como residencia de personas sin recursos. La iglesia, de no muy grandes dimensiones, consta de una sola planta con capillas laterales. En su interior destaca el retablo mayor realizado por Juan Abundio de Burgos. Ejecutado entre 1760 y 1763, es de madera de pino flandes tallada y dorada. La calle central está totalmente ocupada por la boca del camarín de la Virgen del Valle, con arco de medio punto.

Ya en abril de 2020 el párroco, Fernando Martín, solicitó ayuda de la ciudadanía para hacer frente a la mala situación general en la que se encuentraban las instalaciones, con rajas en el techo del comedor, goteras en distintas partes del inmueble y daños, todavía menores, en el propio templo.  Ademas, hace dos años, el propio párroco volvió a hacer una petición de ayuda ante los importantes daños detectados en la estructura del edificio y anunciaba la necesidad de poner en marcha un proceso de rehabilitación integral para garantizar la estabilidad y la seguridad del inmueble. Para ello, se realizó un estudio geotécnico con la ayuda económica del Ayuntamiento de Lucena, con el objetivo de identificar y localizar la problemática que estuviera haciendo daño al edificio, afectado por el movimiento en los pilares de las fachadas exteriores, que provocaron importantes y numerosas grietas tanto en el suelo como en las paredes, dando lugar a la rotura de tuberías y distintos desperfectos. 

Suscríbete a nuestra newsletter
Ahora también te mantenemos informado a través de nuestra newsletter diaria. Si deseas recibirla en tu correo electrónico solo tienes que registrarte como usuario completando tus datos en este enlace. Es un servicio totalmente gratuito de LucenaHoy.