El Ayuntamiento de Lucena pondrá en marcha en los próximos días las obras para recuperar la zona deportiva creada en la rotonda del Zarpazo, un espacio de 35.000 metros cuadrados cuya adecuación quedó incompleta tras la primera fase ejecutada en los primeros meses de 2023. El concejal de Obras y Servicios Operativos, Javier Pineda, ha confirmado que los trabajos ya están encomendados a través del contrato municipal de maquinaria pesada y comenzarán en cuanto finalicen las actuaciones urgentes que actualmente se realizan en caminos rurales tras las últimas lluvias.
La primera intervencion consistirá en una limpieza integral de todo el recinto, actualmente muy deteriorado por la proliferación de vegetación, escorrentías e incluso vertidos de obra, que han ocultado buena parte del circuito original. Según Pineda, el estado actual del espacio “no es el más adecuado”, por lo que el objetivo inmediato es recuperar las calles interiores creadas para la práctica deportiva, delimitadas por bordillos.
Tras esa intervención inicial, el Consistorio completará el circuito biosaludable previsto en el proyecto original y reforzará el firme existente. El edil ha explicado que el trazado nunca llegó a concluirse totalmente, por lo que esta fase permitirá asentar el recorrido y dejarlo operativo para corredores y usuarios.
La actuación incluirá además la instalación de iluminación para facilitar su uso tanto en horario matinal como nocturno, especialmente durante los meses de invierno, así como la plantación progresiva de arbolado que genere zonas de sombra. Estas mejoras se financiarán con una partida inicial de 15.000 euros incluida en los presupuestos municipales.
El proyecto de la rotonda del Zarpazo, redactado por la arquitecta María de Tiscar Ramírez Molina, fue concebido en 2022 en dos fases, tras un acuerdo presupuestario entre el PSOE y Ciudadanos. La iniciativa contemplaba una inversión global cercana a los 200.000 euros. La primera fase, adjudicada a finales de ese mismo año, permitió crear accesos sin barreras arquitectónicas y un circuito de zahorra compactada, delimitado por adoquínes, que aprovechaba parcialmente trazados previos. La segunda fase contemplaba equipamientos deportivos adicionales –como áreas de lanzamiento, calistenia o skate– y zonas de recreo, cuya ejecución ahora se abordará ahora de forma parcial y progresiva en función de la disponibilidad presupuestaria, tras un nuevo acuerdo para relanzar el proyecto, ahora entre el actual gobierno municipal del PP y la formación naranja.