El Ayuntamiento de Lucena adelantará una parte de la tercera y última fase de obras del cementerio musulmán para que pueda entrar en funcionamiento cuanto antes. Así lo ha explicado el concejal de Obras y Servicios Operativos, Javier Pineda, quien señala que la infraestructura, que se anunció por el anterior equipo de gobierno como terminada, no cumplía los requisitos de accesibilidad necesarios para su uso.
Según detalla el edil, la imposibilidad de acceder a la zona de enterramientos en unas condiciones mínimas de seguridad hacía inviable su apertura. Ante esta situación, el Consistorio ha redactado un nuevo proyecto que completa la actuación pendiente, valorado en torno a 100.000 euros, correspondiente a la fase final del complejo funerario, en la que se incluirán los accesos rodados y peatonales, la creación de varios muros de contención, la construcción de unas escaleras para acceder a la zona de enterramientos y la urbanización general del terreno.
No obstante, para responder a la demanda de la comunidad islámica local, el equipo de gobierno trabaja en una solución intermedia: una adaptación previa que permita habilitar el acceso a las tumbas mediante una intervención parcial. El objetivo es que esta actuación se ejecute con la mayor rapidez posible y posibilite el uso inmediato de la zona de enterramiento, mientras el resto de las obras de acondicionamiento del entorno se desarrollan progresivamente.
En paralelo, el área de Régimen Interior ultima el reglamento específico que regulará este cementerio, ya que presenta particularidades respecto a otros camposantos municipales. La previsión municipal es que la infraestructura pueda estar operativa este mismo año.

Dos fases previas
En la primera fase de este cementerio, iniciada en 2020, se invirtieron 79.200 euros para la construcción del edificio que hará las funciones de recepción, sala de depósito de cadáveres, sala de espera, aseos y almacén y parte del vallado perimetral de la parcela triangular de 1.642 metros cuadrados sobre los que se ubica esta necrópolis consagrada al rito musulmán, así como en la construcción de las puertas de acceso a la misma y una pequeña rampa exterior para la entrada de vehículos funerarios.
En la segunda fase de esta necrópolis, inicialmente anunciada como final, se acometieron distintas obras de urbanización del entorno del edificio, la mejora de los sistemas de evacuación de aguas pluviales y la construcción de las diez primeras unidades de enterramiento en suelo, sobre un total de 53 previstas, todo ello con una inversión de 30.000 euros.
Atendiendo al nuevo presupuesto, el coste final de creación de esta infraestructura superará los 200.000 euros y habrán sido necesarios más de seis años para su ejecución.
Este cementerio ha venido siendo demandado por la comunidad musulmana establecida desde hace muchos años en nuestra ciudad. Su nominación fue aprobada por el pleno municipal del Ayuntamiento de Lucena en julio de 2019 por unanimidad, atendiendo la solicitud presentada por la Comunidad Islámica de Lucena, compuesta por unos dos mil habitantes, que, en caso de fallecimiento, tienen que optar en muchos casos por repatriar el cadáver a su país de origen para que pueda ser enterrado según sus ritos y costumbres.