El equipo de gobierno municipal pretende incorporar en el presupuesto municipal de 2027 de una partida destinada a redactar un proyecto integral de restauración y rehabilitación del monumento. Así lo ha avanzado la concejala de Patrimonio, Charo Valverde, a LucenaHoy, coincidiendo con el inicio de las obras de reconstrucción del lienzo exterior de muralla que se desplomó hace unos meses y que ha obligado a replantear las prioridades de actuación sobre uno de los principales referentes patrimoniales de la ciudad.
Valverde ha explicado que, aunque existe un proyecto heredado del anterior mandato para convertir el castillo en un museo temático dedicado a la Batalla de Lucena, considera que la prioridad pasa ahora por garantizar el buen estado de conservación del edificio. "Lo primero antes de llenar de contenido es que el continente sea lo más adecuado posible", ha señalado la edil, que apuesta por elaborar un documento técnico que permita abordar de forma ordenada y por fases las múltiples patologías que presenta el inmueble.
En este sentido, la responsable municipal de Patrimonio ha advertido de que "el deterioro del castillo va más allá del reciente derrumbe de la muralla". Entre los problemas detectados se encuentra el progresivo desprendimiento del relleno de los muros del patio de armas, una situación que, según ha aclarado, no supone riesgo estructural, pero que hace necesaria una intervención de consolidación. De hecho, una vez concluyan los trabajos de reconstrucción del muro exterior, el Ayuntamiento destinará el remanente económico de la actuación a realizar labores de consolidación en esta zona del recinto.
La intención del gobierno local es comenzar a preparar la contratación de la redacción del proyecto tras el verano, con el objetivo de que pueda incorporarse a las cuentas municipales de 2027.
El tramo de muralla desprendido fue construido en el siglo XX
En cuanto a las obras actualmente en marcha, Valverde ha informado de que la excavación arqueológica previa, realizada por el Arqueólogo Municipal, ya ha concluido y ha permitido confirmar que el tramo de muralla afectado por el derrumbe no pertenece a la construcción medieval original. El estudio determina que ese lienzo fue reconstruido durante la segunda mitad del siglo XX, tras el derribo de las viviendas que permanecieron adosadas al castillo durante décadas.
El informe, de 61 páginas, concluye además que la cimentación sobre la que se levantó esta reconstrucción presenta un buen estado de conservación y ofrece las garantías necesarias para ejecutar la reposición del muro conforme al proyecto previsto. Asimismo, las excavaciones no han permitido localizar restos arqueológicos de especial relevancia en la zona intervenida, por lo que los trabajos de reconstrucción podrán desarrollarse con normalidad una vez completada la tramitación del informe ante la Delegación Territorial de Cultura.
