El Ayuntamiento de Lucena aprobó ayer por unanimidad iniciar el expediente para estudiar la incorporación del histórico muro de El Carmen, levantado en el siglo XVII, al Catálogo Municipal de Bienes Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), una decisión, impulsada por Ciudadanos, que cobra especial relevancia ante la posibilidad de que los terrenos de la antigua huerta del convento de Carmelitas Descalzos –hoy convertidos en parque público– puedan albergar en el futuro un aparcamiento subterráneo.
En la actualidad, al no estar incluida en el catálogo, la muralla del Carmen carece de reconocimiento administrativo, lo que, según Ciudadanos, implica que, a efectos normativos, tiene el mismo valor que cualquier otro elemento urbano sin interés patrimonial. Asi, la eventual ejecución de esta infraestructura urbanística podría comprometer la conservación de este cerramiento histórico, motivo por el que el grupo Ciudadanos llevó al Pleno una moción encaminada a blindar patrimonialmente el elemento antes de que cualquier actuación sobre la zona pueda ponerlo en riesgo.
La propuesta salió adelante con las enmiendas introducidas por el Partido Popular, centradas en supeditar cualquier decisión a la elaboración de informes técnicos que determinen con precisión el valor histórico del muro, su posible grado de protección y las medidas de conservación necesarias. En la práctica, será ahora el criterio de los especialistas el que marque el alcance real de la futura catalogación. La concejala de Patrimonio y Urbanismo, Charo Valverde, defendió esta cautela al señalar que la protección de un bien de estas características “debe sustentarse en criterios técnicos, más allá del componente sentimental”.
No obstante, existen ya antecedentes municipales que apuntan a la relevancia patrimonial de esta construcción. Tras el derrumbe parcial sufrido por el muro en 2018, el arqueólogo municipal, Daniel Botella Ortega, y el arquitecto de la Delegación de Patrimonio Histórico, Javier de Vera Asensio, informaron favorablemente sobre su reconstrucción al considerar acreditado su interés histórico. De hecho, ambos técnicos recomendaron entonces no solo su consolidación, sino también la restitución del lienzo afectado, trabajos que se acometieron posteriormente tras la realización de un estudio geotécnico y utilizando materiales y técnicas constructivas similares a las originales.
Durante el debate plenario, el portavoz de Ciudadanos, Jesús López, defendió la necesidad de actuar con anticipación para evitar la pérdida de elementos vinculados a la memoria urbana de Lucena y destacó el consenso político alcanzado en torno a la conservación del patrimonio local.
El PSOE se sumó igualmente al consenso. Alberto Lora insistió en la necesidad de actuar con celeridad para garantizar la preservación del muro antes de que puedan activarse futuros desarrollos urbanísticos en el entorno, entre ellos el aparcamiento subterráneo contemplado para la zona.
Desde Izquierda Unida, Miguel Villa respaldó la moción aunque reclamó que la inspección y evaluación del muro no quede limitada al arqueólogo municipal, sino que cuente también con la participación de técnicos del área de arquitectura.
Por su parte, Laura Sánchez, de Vox, planteó inicialmente una enmienda para ampliar la revisión del PGOU en materia de protección de elementos patrimoniales, aunque finalmente retiró la propuesta para no diluir el objeto concreto del acuerdo.