Lucena vivirá esta tarde algo más que un estreno cinematográfico. La premier del cortometraje Aquel lugar en los cines Artesiete a partir de las 20:30 horas, pone sobre la mesa –sin rodeos– una de las realidades más complejas y urgentes: la salud mental en la juventud y la ideación suicida como “epidemia silenciosa”.
Detrás de este proyecto hay casi dos años de trabajo conjunto entre creadores locales, profesionales de la salud y el propio Ayuntamiento, a través de las delegaciones de Juventud y Salud. Un esfuerzo coral que cristaliza en un cortometraje que no busca solo emocionar, sino incomodar, abrir conversación y, sobre todo, prevenir.
La concejala de ambas áreas, Miriam Ortiz, lo dejó claro durante la presentación a los medios: el objetivo no es únicamente narrativo. “Hay que visibilizar, hablar del tema y ponerlo en el centro”, subrayó, en referencia a una problemática que sigue rodeada de estigma, especialmente entre adolescentes.
Un proyecto nacido desde la prevención
El germen de “Aquel lugar” está en la mesa de prevención de conductas suicidas, integrada dentro del Plan Local de Salud. Desde ahí se detectó la necesidad de ir más allá de la intervención clínica y apostar por la sensibilización social.
No es casual que el corto se nutra de testimonios, experiencias y dinámicas trabajadas previamente con jóvenes en espacios como la asesoría “Abierta Mente”, que se desarrolla en la Casa de la Juventud. Parte de ese material ha servido para construir un guion que evita clichés y rehúye idea de romantización del suicidio, uno de los riesgos más señalados por los expertos.
Cine hecho en casa, con vocación global
El proyecto lleva la firma de un equipo de dirección formado por Antonio Serrano, Cristina Pineda, Elena Moreno y Joaquín Serrano, cabeza visible de Gangarilla Producciones, en coproducción con la firma lucentina Loren Ipsum.
Pero más allá de los nombres propios, el cortometraje es el resultado de un tejido humano amplio: actores jóvenes de Lucena y la comarca, profesionales del ámbito psicológico y educativo, y un equipo técnico que ha trabajado desde la preproducción hasta la postproducción con un objetivo común.
“Era un tema que queríamos abordar porque, aunque cada vez es menos tabú, las cifras siguen creciendo”, explicó Serrano. Esa doble realidad –menos silencio, pero más casos– es la que articula el sentido del proyecto.
Del estreno al aula
La respuesta del público ha superado todas las previsiones. Las entradas para la premier se agotaron en apenas 48 horas, obligando incluso a cambiar a una sala de mayor capacidad. Un indicador claro del interés social que despierta la iniciativa.
Pero el recorrido de “Aquel lugar” no termina en la gran pantalla. De hecho, apenas empieza. El proyecto tiene una doble vía: su participación en festivales y muestras, y su uso como herramienta pedagógica en centros educativos.
A partir del próximo curso, el cortometraje se integrará en institutos acompañado de dinámicas guiadas por profesionales sanitarios y educativos. La idea es utilizarlo como detonante para el debate, facilitando que los jóvenes hablen sin miedo sobre cómo se sienten.
Una conversación pendiente
El estreno se completará esta tarde con una mesa redonda posterior en la que participarán especialistas en salud mental, educación y el propio equipo creativo. Un espacio necesario para contextualizar lo que se ve en pantalla y trasladarlo a la realidad cotidiana.
“Aquel lugar” dura poco más de veinte minutos, pero su ambición es mucho mayor: romper silencios, generar preguntas y ofrecer herramientas. En un contexto donde el bienestar emocional de los jóvenes se ha convertido en una prioridad social, iniciativas como esta apuntan a una dirección clara: la prevención también pasa por la cultura.
