La lluvia y el frío quisieron poner a prueba anoche a Lucena, pero no pudieron con una tradición que ya forma parte del ADN colectivo de la ciudad. La Cabalgata de la Ilusión, organizada por la Peña Amigos de los Magos, volvió a recorrer las calles del centro urbano desafiando a una meteorología incómoda, demostrando que, cuando llegan los Reyes Magos, la ilusión siempre acaba imponiéndose.
No fue un comienzo fácil. A las siete de la tarde, hora fijada para la salida, un aguacero obligó a retrasar el inicio del desfile. El ambiente era desapacible y las aceras se llenaban de paraguas abiertos, pero la espera mereció la pena. Cuando la cabalgata finalmente se puso en marcha entre los aplausos del público, la magia hizo su trabajo y Lucena vivió, un año más, su cita anual con la noche más esperada por pequeños y mayores.
La Cabalgata de la Ilusión volvió a brillar
Aunque los condicionantes meteorológicos se dejaron notar en la afluencia de público, especialmente en el segundo tramo del recorrido, los asistentes encontraron recompensa en un desfile que volvió a brillar por su ingenio, imaginación, colorido y buen gusto. La edición de este año volvió a cifras de récord: 22 carrozas –el máximo previsto–, de las cuales 12 participaron en el concurso oficial, consolidando una larguísima comitiva.
El despliegue humano fue igualmente espectacular. Unas 2.300 personas formaron parte directa del cortejo, entre músicos y participantes disfrazados, tanto sobre las carrozas como a pie. A ello se sumó una auténtica lluvia de ilusión: 3.000 kilos de caramelos, 10.000 peluches, 9.000 juguetes y 75.000 bolsas de chucherías.

Una variada temática
En cuanto a las temáticas, las carrozas volvieron a conectar con el universo infantil y el imaginario del cine y los cuentos. Desde mundos de fantasía como El castillo de Frozen, El bosque de los gnomos, hasta guiños a clásicos y personajes populares como Willy Wonka, Superman y Supergirl, Ohana, El país de Nunca Jamás, Los payasos de la tele, El Rey León o Minnie y Mickey, pasando por el Egipto faraónico o el mundo mágico de la "Fabrica de Azúcar". Propuestas pensadas para soñar, para sorprender y para mantener viva la chispa de la infancia.
La música fue, una vez más, parte importante del desfile. Abrió la cabalgata la S.D.M. Banda de Música de Lucena, a la que se sumaron como novedad la S.D.M. Banda Fuensanta de Córdoba y la Asociación Cultural Agrupación Musical Santísimo Cristo de la Humillación. El broche rítmico lo puso la batucada de la Asociación Músico Cultural Trigo Sucio, aportando energía y calor a una noche fría pero vibrante.

A destacar, igualmente, la impecable coordinación con el Ayuntamiento de Lucena, Policía Local, Protección Civil, servicios operativos y Policía Nacional. Una suma de esfuerzos clave para garantizar la seguridad y el buen desarrollo de un evento familiar que convierte a la Cabalgata de la Ilusión en uno de los grandes referentes festivos de la comarca. Porque, incluso en condiciones como las de anoche, la ilusión siempre encuentra su camino.