El Auditorio Municipal de Lucena acogió el pasado sábado la décima gala de entrega de premios de Infancia Solidaria, una cita ya consolidada en el calendario social andaluz que, en esta edición, adquirió un significado especial al coincidir con el vigésimo aniversario de la organización. Veinte años en los que la ONG ha logrado atender a más de 700 menores procedentes de países en vías de desarrollo, principalmente de África y América Latina, ofreciéndoles intervenciones médicas que en sus lugares de origen eran inviables.
La gala, cargada de emoción y reconocimiento, puso el foco en quienes hacen posible esa cadena de solidaridad: entidades, empresas, voluntariado, familias de acogida y profesionales sanitarios que sostienen un modelo basado en la cooperación y la implicación directa.
Uno de los momentos más destacados fue la entrega del Premio Especial Lamarana a la Fundación “la Caixa”, reconocida por su firme compromiso con los más necesitados y su capacidad para impulsar programas de alto impacto a nivel internacional. En la misma categoría, la distinción recayó también en la cardióloga Francesca Perin, por su labor humanitaria con menores cardiópatas y su trabajo formativo en países como Kenia.
El ámbito sanitario, pieza clave en la misión de la ONG, tuvo un reconocimiento destacado con el premio a la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Reina Sofía de Córdoba, valorada por su profesionalidad, empatía y dedicación en momentos críticos para los menores y sus familias.
La gala también visibilizó el papel esencial de las familias de acogida. Fueron distinguidas la familia Páez-Plompen, por su acompañamiento a una bebé y su madre en un proceso largo y complejo, y la familia Martínez-Sánchez, por convertir su hogar en refugio durante un duro postoperatorio. A ellas se suman historias que evidencian que la solidaridad empieza en casa.
En el apartado de compromiso social, la Asociación Amigos de la Escuela de Lucena fue reconocida por su trabajo con colectivos vulnerables, mientras que el AMPA del CEIP Barahona de Soto recibió el premio a centros educativos por fomentar valores de empatía y conciencia social entre el alumnado.
El tejido empresarial y profesional también tuvo su espacio. La empresa Green Cow Music fue premiada por su implicación en la organización de conciertos solidarios, y la agencia de viajes Turisopen 2000 por facilitar el traslado de menores y sus madres desde distintos puntos del mundo hasta Andalucía. En el ámbito de la cooperación internacional, el proyecto Periodistas Solidarios, de la Asociación de la Prensa de Sevilla, fue reconocido por su trabajo en Guinea Bissau.
El compromiso individual también tuvo nombre propio. Carmen Contreras recibió el premio al voluntariado por su trayectoria ejemplar, mientras que Amelia y Celia González Garrido fueron distinguidas en inclusión social por su labor acogiendo a niñas de diferentes culturas. En el ámbito de la comunicación, la delegación de Granada de Noticias Cuatro fue reconocida por dar visibilidad a la labor de la ONG con sensibilidad y rigor.
La cultura también tuvo su protagonismo con el premio al artista comprometido Pedro Peña, por su implicación como embajador en Sevilla y su capacidad para movilizar al sector artístico en torno a causas solidarias.
Más allá de los galardones, la gala dejó claro que Infancia Solidaria no solo celebra lo conseguido, sino que proyecta su mirada hacia el futuro. Con dos décadas de experiencia, la organización afronta nuevos retos con la misma premisa: que ningún niño se quede sin la oportunidad de ser operado por falta de recursos. Una meta que, visto lo visto en Lucena, sigue contando con una red de apoyo cada vez más amplia y comprometida.
