El claustro de la Casa de los Mora acoge desde hoy la exposición ‘Arquitecturas del Tiempo’, una muestra de la artista malagueña Marisol Ramos, doctora en Bellas Artes y artista plástica afincada en Sevilla, que reúne cerca de una treintena de obras realizadas mediante diferentes técnicas como el acrílico, la acuarela y el collage.
La presentación de la muestra ha contado con la intervención del concejal de Cultura, Francisco Barbancho, quien ha destacado la continuidad del ciclo de exposiciones impulsado por la Delegación de Cultura a lo largo del año y ha dado la bienvenida a la artista, agradeciéndole que haya elegido la ciudad para presentar su trabajo.
La muestra podrá visitarse hasta el próximo 2 de noviembre, en horario de apertura del edificio y la inauguración oficial tendrá lugar esta tarde, viernes 2 de octubre, a las 20.00 horas, acto al que desde la Delegación de Cultura se ha invitado a toda la ciudadanía.
Una mirada a los sentimientos y a los espacios interiores
‘Arquitecturas del Tiempo’ es un proyecto en el que Marisol Ramos lleva trabajando aproximadamente tres o cuatro años. La artista explica que una de las principales líneas de la exposición gira en torno a una sucesión de libros apilados que funcionan como representación de aquello que cada persona lleva en su interior.
“Lo que quiero mostrar son los sentimientos, las emociones que tenemos dentro”, ha explicado Ramos durante la presentación. Los libros, al igual que las emociones, aparentemente sostenidos unos sobre otros y sin llegar a caer, simbolizan para la artista ese conjunto de emociones y experiencias que se acumulan y se sostienen mutuamente.
Junto a esta serie, la muestra incorpora también una selección de obras dedicadas a rincones y espacios interiores, un ámbito que despierta especialmente el interés de la artista por los detalles que esconden las estancias.
“Me llaman la atención los detalles y con eso pretendo expresarlo y comunicarme”, ha señalado Ramos, que ha agradecido a la Concejalía y a la Delegación de Cultura la oportunidad de trasladar su obra hasta este espacio.
La exposición plantea así un diálogo entre arquitectura, memoria, emociones y espacios cotidianos, a través de una propuesta artística que invita al visitante a detenerse en los pequeños detalles y en aquello que permanece en el interior de las personas y de los lugares.