El alcalde de Aurelio Fernández ha presentado este jueves la nueva campaña institucional “Yo creo en Lucena”, una iniciativa de "marca ciudad" que desde hoy comenzará a difundirse tanto en redes sociales como en soportes gráficos físicos repartidos por el municipio.
El regidor ha subrayado que no se trata únicamente de una acción promocional, sino de “una forma de ver, mirar, sentir y creer en Lucena”. Bajo esa premisa, la campaña busca reforzar el vínculo emocional entre la ciudadanía y su entorno, proyectando una imagen basada en la identidad compartida y en la participación colectiva.
El lema elegido juega deliberadamente con un doble significado: el de creer y el de crear. “No solo hablamos de confiar en la ciudad, sino también de contribuir a construirla cada día”, explicó Fernández, destacando que esa dualidad constituye el eje conceptual de toda la campaña.
Una ciudad que se vive y se construye
Durante su intervención, el alcalde insistió en que el principal valor de Lucena no reside únicamente en su patrimonio, infraestructuras o historia, sino en su identidad. Una identidad –señaló– forjada con el paso del tiempo y visible hoy en una ciudad “activa, en movimiento constante, con capacidad emprendedora y vocación acogedora”.
Fernández puso especial énfasis en la capacidad de integración del municipio, asegurando que “Lucena transforma a quien llega”, hasta el punto de que quienes inicialmente son ajenos terminan sintiéndose parte de la comunidad. “Es una ciudad que no deja indiferente: cuando se vive, se siente; y cuando se siente, se cree en ella”, afirmó.
Tres valores: acogida, colectivo y orgullo
La campaña se articula en torno a tres pilares fundamentales. El primero es la acogida, entendida como la capacidad de la ciudad para integrar a cualquier persona independientemente de su origen. El segundo es el valor de lo colectivo, que pone el acento en la construcción conjunta del presente y el futuro. Y el tercero, el orgullo cotidiano, reflejado en los pequeños gestos diarios que definen la vida local. “El orgullo no siempre aparece en los grandes titulares, pero está en el trabajo bien hecho, en el comercio de barrio, en la cercanía y en la vida de la calle”, apuntó el alcalde.
Uno de los elementos distintivos de la campaña será la presencia de ciudadanos reales como protagonistas. A través de distintos perfiles que representan la diversidad social de Lucena, la iniciativa busca poner rostro a los valores que definen la ciudad.
Estos testimonios aparecerán en vídeos, mupis, pantallas urbanas y plataformas digitales, con el objetivo de mostrar que “la mejor manera de contar Lucena es a través de su gente”.
El relato central gira en torno a la experiencia de una persona que llega sin vínculos previos y, poco a poco, gracias al contacto con la ciudadanía, acaba integrándose y formando parte activa de la vida local.
El Ayuntamiento plantea esta acción como una herramienta para activar la participación y reforzar el sentimiento de pertenencia. “No buscamos solo mostrar, sino implicar”, resumió Fernández, quien insistió en que Lucena “no es un proyecto cerrado, sino una ciudad en permanente construcción”.