Andalucía ha activado este lunes el periodo de máximo riesgo de incendios forestales, una campaña que se prolongará del 1 de junio al 15 de octubre y durante la cual entran en vigor las restricciones habituales asociadas al alto peligro de fuego en el medio natural. El dispositivo del Plan Infoca afronta esta temporada con un balance provisional de 1.089 hectáreas quemadas, lo que supone 455 menos que en el mismo periodo de 2025, según los datos difundidos por la Junta de Andalucía.
Más vegetación, más riesgo este verano
La voluntaria de la agrupación de Protección Civil en Lucena, Elena Pérez, ha explicado que esta campaña presenta un escenario especialmente delicado debido a las abundantes lluvias de los últimos meses, que han provocado un notable crecimiento de vegetación y pastos. “Esa vegetación, unida a las altas temperaturas y la baja humedad, se convierte en un combustible perfecto para la propagación del fuego”. Desde Protección Civil se insiste en la importancia de la prevención diaria: no arrojar colillas, no dejar basura en el campo y evitar el llamado “efecto lupa” de los vidrios, una de las causas recurrentes de incendios.
Menos superficie quemada en Andalucía pese al aumento de intervenciones
Entre el 1 de enero y el 31 de mayo se han registrado 161 intervenciones en terrenos forestales en toda Andalucía, frente a las 115 del mismo periodo del año anterior. Es decir, más actuaciones, pero menos superficie afectada, una circunstancia que la Junta atribuye a la eficacia del dispositivo y a la rapidez en la respuesta operativa.
En paralelo, se ha insistido en que la mayoría de los incendios se quedan en conatos: alrededor del 85% no llegan a desarrollarse, lo que refuerza la importancia de la detección temprana y la intervención inmediata.

Lucena: zonas sensibles y refuerzo de la prevención
En el ámbito local, Protección Civil trabaja especialmente en la concienciación en zonas de riesgo del término municipal de Lucena, como el entorno del cementerio de San Jorge, la zona de cañizo aledaña al recinto ferial, la zona de Las Vegas, así como áreas de las pedanías, en especial la Vía Verde de Las Navas o el entorno de Jauja con los espacios protegidos circundantes a sus lagunas.
Además, se ha anunciado la distribución de folletos informativos en distintos puntos del municipio, junto con la realización de recorridos periódicos por parte de voluntarios para informar a la ciudadanía y supervisar las zonas de riesgo.
Desde el dispositivo se subraya que cualquier zona con vegetación puede ser susceptible de incendio, especialmente en un contexto de interfaz urbano-forestal como el de Lucena. Además de la labor preventiva, Protección Civil colabora con el dispositivo Infoca y otros servicios de emergencia en caso de incendio, aportando apoyo logístico, material y humano.

Prohibiciones y medidas durante la campaña
Con la activación del periodo de alto riesgo, el dispositivo establece restricciones especialmente estrictas. Entre ellas, destacan en toda Andalucía:
- Prohibición del uso del fuego y de barbacoas, incluso en zonas habilitadas
- Prohibición de quemas agrícolas y forestales
- Restricción de la circulación de vehículos a motor fuera de la red de carreteras en espacios forestales, salvo excepciones autorizadas
El objetivo es reducir al máximo las situaciones de riesgo en un contexto en el que el factor humano sigue siendo determinante: según los datos trasladados por la Junta, alrededor del 94% de los incendios tienen detrás la acción humana, ya sea por negligencia o descuido.
Llamamiento a la responsabilidad
Tanto desde la Junta como desde los servicios de emergencia se hace un llamamiento claro a la ciudadanía: la prevención es la principal herramienta contra los incendios forestales.
El consejero de Emergencias de la Junta, Antonio Sanz, ha recordado que durante este periodo se mantienen activos numerosos siniestros cada día —una media de entre nueve y diez—, aunque la mayoría se extinguen rápidamente gracias a la respuesta del operativo. También ha insistido en la necesidad de avisar de inmediato al 112 ante cualquier indicio de humo o fuego en el medio natural.
Una campaña que arranca en Andalucía con un balance de superficie quemada inferior al del año anterior, pero con el reto constante de evitar la negligencia humana en un periodo en el que el campo, más verde que nunca tras las lluvias, también se convierte en un escenario de mayor riesgo.